Temas de documentación on-line

•octubre 25, 2008 • Dejar un comentario


1. Museos on-line. Exposiciones multimedia de diáspora japonesa

http://www.discovernikkei.org/en/
http://www.janm.org/

NIERGA ADROHER, Eduard,
IGLESIAS JODAR, Olga,
MUÑOZ BRUNET, Maria Victoria,
KOHATSU KAWASHITA, Gisele

2. Museos on-line. Exposiciones multimedia de diáspora china

http://www.ccnc.ca/toronto/history/index.html
http://www.chinesemuseum.com.au/about.html

PEDRERO MARTIN PORTUGUES, Felipe
PEREZ RODRIGUEZ, Esther
SANCHEZ FERNANDEZ, Laura
SANCHEZ PLANAS, Sergi

3. Museos on-line. Exposiciones multimedia de diáspora coreana

http://www.kamuseum.org/
http://arirangeducation.com/main/

GIMENO GUILLEN,Marta,
DIAZ ESCOBAR, Marta

4. Chinatown

http://chinatown.mala.bc.ca/introduction.asp
http://www.huaren.org

ANDUJAR , Yanina Anahí,
PLANAS PENADES, Ricard,
GUIJO HERNÁNDEZ, Darío

5. Coreanos en Japón

http://www.han.org/a/indexe.html

TARATIEL FABRA, David,
COLL ZAPATA, Alba,
GOMA GARCIA, Victor Andreu

6. Nikkei en Japón

http://camel2.conncoll.edu/academics/departments/transnat/

HERNANDEZ GARCIA, Diana,
RODRIGUEZ ROA, Sandra

7. Blogs Tusan

http://foktou.com/eugenia/
http://blogs.elcomercio.com.pe/unachinasinmurallas/

MARTINEZ GARCIA, Nadia
NAVARRO PEREZ, Magdalena
PARRA MATA, Amparo

8. Chinos en España y en Catalunya

http://lamiradaoblicua.bitako.com/
http://www.xinafest.com/sobrexinafest.htm

SANCHEZ GARCÍA, Mariano,
CARRILLO AMENGUAL, Marina
NOGUER CASALS, Assumpcio

Fecha de exposición en clase:

17 de diciembre y 19 de diciembre

Características del trabajo:

1. Se trata de realizar un trabajo de documentación on-line que se reflejará en la entrada a un blog que tenéis que redactar contextualizando y describiendo todo lo que incluyáis en el mismo. Se puede seguir el modelo del blog Karamade como punto de referencia. Aquí tenéis un ejemplo:

karamade

2. La entrada al blog debe de aparecer en el mismo antes de la fecha de su exposición en clase.

3. Vuestro compañero Mariano Sánchez García se encargará de poner en marcha el blog, pero es responsabilidad de cada grupo realizar su entrada e incluirla en el mismo.

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Sokka Gakkai: Religión y Diáspora

•diciembre 23, 2016 • Dejar un comentario

Argentina y Japón mantiene las primeras conexiones diplomáticas que darán pie los cimientos de las relación cuando en 1898 se firma en Washington (EE.UU.) un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre Japón y Argentina.

Como contexto histórico disponemos un punto clave para la historia de la inmigración en Japón.

Tras el Gentlemen Agreement en 1907, al quedar zanjada la entrada a Estados Unidos para japoneses se establecen otros puntos de interés. America Latina tomará gran protagonismo y mientras otras potencias como Perú, Chile y Argentina empiezan a generar un tremendo interés.

En Argentina, el principal foco de inmigración pese a ser algo menor en un comienzo se caracterizó por proceder de Okinawa en gran mayoría. Como otros pioneros inmigrantes siguieron las actividades como la pesca, factorías y agricultura.

Más tarde las actividades con las que se les enlazaran serán las de empleado doméstico para familias con gran poder adquisitivo hasta que finalmente serán independientes para empezar con pequeños comercios así como quioscos y lavanderías como pasaba en diferentes parses como Perú.

Dado que estos comercios intentaban dirigirse a la mayor cantidad gente posible fue en Buenos Aires pese que a sus afueras también practicaban diferentes sectores como la horticultura.

Después de la WWII, empieza una una nueva ola de emigrantes en Japón y en Argentina se formará una segunda generación (Nisei) en las que tras cimentar la comunidad debido a las migraciones previas, éstas difieren en actividades como la metalurgia, banca, o trabajar en universidades entre otras profesiones liberales. Se conforma pues, el término Nikkei en el que hasta en una tercera generación de descendientes de japoneses.

La popularización de la imagen del Kikokushijo un término en el que hace referencia a los descendientes japoneses que están fuera durante su educación y pueden presentar algo problema de adaptación al volver si se sucediera. Esto es dado que la añoranza es una constante en esta diáspora y pueden establecer una migración con retorno llamada Dekasegi.

Para ello mientras generan más generaciones, se conserva el idioma en su enseñanza junto a los Kanjis así como las tradiciones y todo lo relacionado con la cultura japonesa.

Esto impacta con la posterior popularidad en auge en todo el mundo de la cultura japonesa.

Argentina es afectada por esto en la población que muestra interés por las artes japonesas como el origami, la gastronomía con especial mención al sushi, tendencias  como el manga anime y diversas modas que aún siguen vigentes en la actualidad.

Esto ayuda muchísimo al intercambio cultural mientras que ya se estaban previamente estableciendo relaciones con la sociedad argentina, generando más alcance social entre culturas.

Si bien pues la religión también toma punto de gran énfasis, pues una de las más exportadas ha sido la SGI, Soka Gakkai Internacional (SGI):

Haciendo un repaso breve de la historia de esta religión con base :

inicialmente llamada Soka Kyoiku Gakkai (“Sociedad Educativa para la Creación de Valores”) por Tsunesaburo Makiguchi. Creía en unas doctrinas de pacifismo con apoyo en el Nichiren Soshu ,una rama del budismo en las que al repetir unas oraciones del sutra del loto para alcanzar la iluminación del interior.

Estaba muy caracterizada por practicar un Shakubuku muy intenso, Muchos practicantes mantenían una búsqueda de adeptos y conversión de familias muy exhaustiva dado que la difusión dará lugar a una sociedad más pacifista y positiva.

Dado a estas practicas de carácter pacifista dadas por intelectuales liberales, altas figuras fueron encarceladas por la oposición con el imperialismo japonés de la época y el rechazo al culto del emperador. Fueron pues grandes personalidades pedagogas como Makiguchi y Josei Toda encarcelados de los cuales solo sobrevivieron Toda tras un indulto.

Se convertira en una gran personalidad que volverá a retomar la organización conviritendola en Soka Gakkai y siendo el alto mando.

Tras el Daisaku Ikea difunde la Soka Gakkai tras estar el mando y funda tras una visita en Siam (India) en 1979, la Soka Gakkai Internacional tras una expansión cada vez más grande.

Cabe añadir que se desvincula totalmente del budismo Nichiren del cual estaba conectado previamente en 1991.

Volviendo pues a Argentina se producirá un fenómeno llamado trasnacionalizacíon religiosa ignorada.

Pese a la expansión de la Soka Gakkai internacionalmente, se establece que en Japón no es un tema de cada día ni una religión predominante. Incluso posee alguna que otra polémica que no permite hablar libremente de ello. Además de no formar parte del ideario nipón como icono de la religión, sin embargo se exporta como algo muy típico como icono de la cultura japonesa.

Se establece una popularización de practicantes hacia campos liberales intelectuales y distintos artistas así como bohemios además de los japoneses nikkei. También cabe destacar que dentro de la jerarquía de la SGI se realizan distintas ceremonias en casas particulares donde se establecen vínculos y se comparten diversas experiencias entre los practicante, era común pues que los japoneses se apoyaran entre ellos así como formaban parte de las altas esferas teniendo en cuenta que el material didáctico era en japonés así como la relación maestro-alumno.

Por parte de la comunidad argentina en 1983 se relaja la visión de las nuevas regiones por parte del gobierno con lo que deja muchísimo más margen para poder realizar sin temor las actividades religiosa y irá ganando poco a poco más auge.

Se considera un gran bastión de la SGI cuyo reconocimiento ha sido alto dada la visita de Daisuke Ikea en 1993 el cual como mencioné previamente era un gran icono como maestro y que ya gozaba de gran carisma en el mundo.

 

Una de los grandes iconos en Argentina es el espacio llamado Auditorio de la Paz inaugurado en 2003 diseñado por un gran artista arquitecto argentino Clorindo Testa en Buenos Aires.

imgres

A modo de conclusión no s es difícil hablar de cifras debido al proseletarismo el cual dificulta saber quien realmente es practicante, pero la influencia que goza esta religion en Argentina ha causado un gran auge muy relacionado con la diáspora japonesa causando este fenómeno tan único como es la transnacionalización religiosa ignorada.

Bibliografía

Referência eletrónica

Mariano Gancedo, « Rostros de una diáspora. Comunidad japonesa y religiosidad en la Soka Gakkai Internacional (Argentina) », Horizontes Antropológicos [Online], 43 | 2015, posto online no dia 31 Julho 2015, consultado o 23 Dezembro 2016. URL : http://horizontes.revues.org/895

OGURA, S. La transnacionalización del nuevo movimiento religioso Soka Gakkai Internacional (SGI) en la Argentina. Un análisis comparativo en la Argentina, Brasil, Gran Bretaña y Estados Unidos. In: CONGRESO INTERNACIONAL DE ALADAA, 11., 2003, México. Memoria electrónica… México: Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África, 2003. Disponible en: http://ceaa.colmex.mx/aladaa/imagesmemoria/silviaogura.pdf><

Reolindo José Hernández Miravalles

Matrimonis Internacionals al Japó

•diciembre 22, 2016 • Dejar un comentario

Laura Escuer Turu i Judit Moyano Anglès

Matrimonis Internacionals al Japó

Introducció i situació actual

La situació dels matrimonis internacionals al Japó és tant complexa com interessant, que ha patit grans canvis en les últimes dècades.

Japó va veure una dràstica pujada en les relacions romàntiques i matrimonis internacionals un cop passada la Segona Guerra Mundial, punt a partir del qual aquestes van seguir incrementant fins passat el canvi de segle. El punt àlgid es va assolir fa deu anys, el 2006, moment en que van arribar a ser un total del 6.11% dels matrimonis totals del país (730,971 en total). Passat aquest any, però, hi va haver un fort descens en el seu nombre, de tal manera que tan sols 7 anys més endavant havia arribat a reduir-se quasi fins a la meitat, sent el 2013 tan sols un 3.25% del total.

fig1

El principal motiu d’aquest radical canvi de tendències es troba en la modificació de la Llei de Control d’Immigració del Japó l’any 2005, que dificultava l’adquisició de permisos de residència al país als potencials immigrants. Entre d’altres, va afectar fortament a un dels col·lectius que més immigració aportava al país en relació a matrimonis internacionals: les dones filipines. Aquestes, com tantes altres dones d’origen asiàtic, migraven al Japó per tal de casar-se amb homes japonesos principalment a les zones rurals del país, i el 2006 havien arribat a ser un total de 12,150. Ens els pròxims 7 anys, van decréixer fins a una tercera part d’aquest nombre.

Les tendències matrimonials internacionals del Japó són clares: per començar, les dones són molt més propenses a casar-se amb homes estrangers no orientals que els homes, que tenen una clara preferència per les dones d’origen asiàtic per sobre de les occidentals. La dificultat d’entrada de les filipines ha propiciat que les dones xineses acabessin quedant-se amb com les majoritàries per als homes japonesos, arribant a ser prop d’un 40%. Les filipines, coreanes i tailandeses serien els altres col·lectius destacables. En quant als homes estrangers que es casen i viuen al Japó, veiem que la situació és diferent. Hi ha una clara dominància dels homes coreans, però el segon grup és ja l’americà, conformant un digne 19.1% del total, seguit pels homes d’origen xinès. Els britànics serien el 5è col·lectiu a tenir en compte. Així doncs, ambdós gèneres tenen preferència per cònjuges asiàtics, però les dones accepten amb més facilitat marits occidentals que els homes.

És interessant també comentar que molts dels coreans i coreanes que es casen amb japonesos i japoneses i que conformen en els dos grups col·lectius importants són en realitat zainichi, és a dir, que ja vivien al Japó d’abans i no s’hi van mudar per raons de matrimoni.

fig2

Si bé com s’ha explicat el matrimoni internacional s’ha popularitzat espectacularment en les últimes dècades, això no vol dir que l’estigma que ho ve associat hagi desaparegut del tot encara. A pesar d’això, cada cop està menys present, fins al punt en que avui dia les parelles internacionals tenen fins representació mediàtica freqüent en televisió. Un dels més clars exemples seria la popular sèrie Massan, que relata la relació d’un home japonès i la seva dona britànica durant la Segona Guerra Mundial.

massan

De què escapen les dones japoneses?

Una característica que afecta de manera important la vida de les dones japoneses és el fet de viure dins una societat patriarcal. Cal remarcar que nosaltres, societat occidental, també vivim sota un sistema sexista i que no n’escapem pas, per molt que sembli que la situació millori. L’ús del concepte “escapar” l’utilitzem a partir de la influència de Guarné i Hansen (2012, 2013).

Tot i viure sota una mateixa opressió, aquesta afecta de maneres diferents segons el país, i a Japó té unes repercussions particulars. No és l’objectiu d’aquest article estendre’s àmpliament en com el patriarcat japonès s’articula, així que per tenir-ne una idea recomanem llegir el capítol “Gender Stratification and the Family System” de Sugimoto (2010). Tot i això si que comentarem les principals característiques i els resultats que provoquen.

A partir de l’era Meiji va instaurar-se arreu del Japó la ideologia ie (家) la qual tractava les famílies com a unitats bàsiques de l’Estat-nació que s’estava formant. Aquestes famílies eren controlades a través del koseki, un document on es registren tots els membres de la família i els canvis que succeeixen dintre d’aquesta, designant sempre un cap de família que en aquell moment havia de ser masculí. Avui dia encara la majoria de caps de família són homes. Com que en aquest document queden marcats els divorcis i els fills nascuts fora del matrimoni hi poden haver dones que no vulguin que certes situacions es vegin reflectides en aquests documents, ja que podria provocar estigma per a ella o els seus fills.

En el terreny laboral, les dones s’enfronten a diversos reptes per tal de poder triomfa
r i/o mantenir-se en aquest. El principal problema pel qual es veuen limitades és l’anomenada “curva M”. Aquesta, com es pot veure en la imatge, repres20140329_fbc617enta la participació de les dones en la força laboral per anys. Quan són joves és el moment de màxima particiapció, després tenen criatures i es veuen obligades a deixar la feina per cuidar-los fins que ja van a l’escola (l’educació és obligatòria a partir dels 5 anys) i poden retornar a la feina. Cal destacar que la segona curva del gràfic mai tornarà (en el cas japonès) a ser tan alta com la primera. Això es deu a la càrrega familiar que ocupa temps i esforços, al fet que moltes dones perden el lloc de feina que prèviament tenien, i a què quan les dones volen tornar a incorporar-se en l’àmbit laboral, acostuma a ser en treballs a mitja jornada. A part, dins les empreses, acostuma a haver-hi dos vies de treball, una que permet l’ascens i l’augment del salari a base de dedicar moltes hores extres a l’empresa, i l’altra que es basa en simplement complir el nombre d’hores requerit però que impedeix un ascens dins l’empresa. Evidentment, les dones acaben agafant la segona opció ja que també es veuen obligades a complir amb les feines domèstiques.

Finalment també és important parlar de la violència de gènere en l’àmbit domèstic i l’assetjament. A 2005 un 27% de les dones enquestades deia haver estat víctima de violència física (si tenim en compte que la més usual és la psicològica, estaríem en xifres prou alarmants), i a 2006 en una enquesta realitzada a Tokyo, 1 de cada 5 dones treballadores deia haver patit assetjament sexual (セクハラ). Gran part d’aquesta informació és treta de Sugimoto (2010).

A grans trets, aquest sistema opressiu genera com a resultats la baixada en el nombre de famílies extenses i l’augment de persones que viuen soles, la pujada de l’edat mitjana dels matrimonis i conseqüentment la baixada del nombre de naixements. Així com l’intent d’escapar d’aquesta situació per part de dones japoneses amb els recursos suficients.

 

La japonesa emigrant

A partir dels anys 80 hi va haver un gran increment en la migració de dones japoneses a l’estranger. Una part molt important d’aquestes emigraven per motius d’educació cap als Estats Units, que oferia moltes beques a aquestes per tal d’anar a estudiar-hi. El govern japonès tenia especial interès en que així es fes, sota la premissa de que les dones educades a l’estranger serien dones modernes i per tant criarien a fills moderns. Era, doncs, un intent de modernitzar el país.

La dona emigrant tenia un perfil bastant concret: es tractava de dones de classe mitjana-alta, amb una bona educació, i d’origen urbà. En contra del que esperava el govern japonès, un nombre important d’elles va decidir no tornar. La causa va ser que, en diversos casos, aquestes dones enviades a l’estranger van trobar que la el Japó del qual se n’havien anat era opressiu, especialment comparat amb occident. I un dels tiquets més fàcils per fugir-ne era quedar-se a occident a través d’un matrimoni amb un natiu del país escollit.

Es va donar, durant aquesta època, una clara idealització d’occident de cara al Japó. Occident, i especialment dins d’aquest els Estats Units, era una terra d’oportunitats, un paradís igualitari on no es donava el masclisme i la dona tenia la possibilitat d’avançar a la vida molt més del que podria fer al seu Japó natal. A més a més, de cara als dos països s’havia donat una certa sexualització de l’altre referent a l’estereotip de la parella americà-japonesa (encara que mai americana-japonès o dona occidental-japonès en general. Aquesta, de fet, patia i encara pateix una discriminació més forta, tant per part dels japonesos com dels occidentals).

 

La dona japonesa i el desig

A partir dels 80 l’interès del Japó envers occident va augmentar. Una de les formes que va prendre aquest interès va ser, naturalment, la romàntica-sexual, i va donar lloc a situacions curioses. Un cas seria el que es va conèixer com a “Black Boom” i les “Yellow Cabs”. El Black Boom japonès va ser un increment en l’interès d’un sector de la població japonesa envers la cultura afro-americana, des de la història fins la música, i manifestant-se en certs casos, naturalment, en parelles internacionals d’home afro-americà (soldat americà servint al Japó, com a noma) i dona japonesa. Aquestes relacions poques vegades acabaven en matrimoni. ”Yellow Cabs” és el nom que van donar els soldats americans a aquestes  dones perquè, segons ells, eren “grogues i tant fàcils de muntar com un taxi”. Això aviat va desembocar en un escàndol públic.

A la llarga va quedar clar, però, que hi havia un estigma social més fort envers les parelles internacionals on l’home foraster era negre que en les que era blanc, encara que els dos fossin d’origen americà. Això es va deure a un ideal que s’havia creat cap a l’home blanc: es considerava un home d’èxit, sofisticat, més obert i més sensible que el japonès, i naturalment, gens sexista. Era doncs, “l’home perfecte”, que podia anar de la mà amb la dona perfecta japonesa, tranquil·la, sumisa i agradable.

Seria, però, un error dir que contra l’home blanc no hi havia estigmes socials. Per començar, el simple fet de que molts fossin soldats americans ja causava certs problemes, especialment de cara als soldats japonesos que després de tornar de la guerra es trobaven a les “seves” dones del braç de l’enemic.

 

Estrangeres amb japonesos

Un cop vistes les dones japoneses que es casen amb estrangers, ara és el torn de veure les dones estrangeres que es casen amb japonesos al Japó. Com es podia observar en el gràfic inicial sobre la procedència de les núvies estrangeres, la majoria provenen de l’est i el sud-est d’Àsia. Una gran part d’aquestes núvies s’enmarquen en el context del fenòmen anomenat “Asian Brides”, en el qual molts països d’Àsia tenen una demanda de dones en les zones rurals ja que les dones que inicialment hi havia han marxa a la ciutat fugint del camp, una zona més conservadora a grans trets. Llavors dones de zones pobres d’altres països veuen aquesta demanda com una oportunitat per migrar i millorar la seva qualitat de vida i la de la seva família d’origen. Per exemple, és conegut el cas de dones vietnamites que migren a Corea del sud per casar-se amb homes de zones rurals.

Així doncs es parlarà de dos casos particulars al Japó, les dones xineses i les filipines. Abans però, una petita menció a les coreanes. Tot i ser aquestes el tercer grup més gran pel que fa a nuvies estrangeres, moltes d’elles són coreanes zainichi que simplement al no estar reconegudes per part del govern com a ciutadanes japoneses, compten com a  persones no nacionals.

 

1) Xineses

Com vèiem en el gràfic, les dones xineses representen un 40,4% del total de novies estrangeres a 2013. Tot i que al llarg de la història hi ha hagut diferents motius i factors que han mogut aquestes dones a casar-se amb japonesos, a partir de l’article de Yamaura (2015) podem veure les particularitats del moviment de dones xineses a Japó en l’actualitat. En aquest document podem veure com moltes diàspores i/o migracions poden sorgir de simples pioners que acaben marcant tot un espai de diàspora. Aquí concretament, aquest home havia viscut de petit a la zona de Dongyang i hi feia regularment viatges per nostàlgia i en busca de nous negocis. La majoria de dones xineses actualment provenen de la zona de Dongyang, en la qual va crear la primera agència matrimonial entre Japó i Xina.

El perfil de les persones que participen en aquests matrimonis internacionals arreglats per les agències acostumen a ser homes entre 30 i 50 anys i dones entre 22 i 35 anys. Per tots dues bandes admeten que no estar casat implica un estigma social en la seva comunitat i per això recorren a agències. A més, aludeixen a una semblança cultural entre Japó i Xina per explicar la seva elecció per aquestes nacionalitats i no altres. Una peculiartiat que observa Yamaura en el seu estudi, és que a diferència del fenomen de “Asian Brides” comentat anteriorment, en aquest cas, tot i que les dones segueixen sent d’àmbits més aviat rurals, els homes japonesos provenen d’àrees urbanes, els quals simplement no han tingut temps i/o oportunitat de casar-se o alguns s’han divorciat abans no poder formar una família.

 

2) Filipines

Pel que fa a les dones filipines, la seva història comença al voltant dels anys 80. Aquestes van ser part també del fenomen abans mencionat “Asian Bride” i arribaven a Japó amb visat d’entreteniment. Aquest els permet treballar principalment en bars i clubs d’oci nocturn i per aquest motiu les dones filipines fins ara a l’actualitat estan acompanyades d’estigma social, discriminació i sexualització. Si bé és cert que algunes vegades estaven relacionades en tràfic de persones i prostitució, aquesta és una imatge molt estesa però poc real. A més a més, aquesta assumpció que simplement són víctimes, nega tota capacitat d’agència que aquestes dones puguin exercir dintre de la seva situació. Un altre estereotip vers elles, és que venen al Japó per casar-se amb homes japonesos, i que només ho fan pel visat, sense deixar oportunitat a un matrimoni per amor. En aquest cas, no es pot negar ni una ni altre argument sense caure en generalitzacions. La situació per immigrants al Japó és molt complexa, i l’obtenció de visats també. El matrimoni és la manera més segura i eficaç d’aconseguir permís de residència, i no és d’estranyar que algunes persones l’utilitzin amb aquests fins. Per altra banda això no vol dir que aquestes dones puguin tenir unes prioritats i/o la capacitat d’enamorar-se.

Actualment les dones filipines segueixen representant un gran nombre de núvies, ja que tot i que Japó hagi endurit els requisits per atorgar visats, Filipines segueix sent un país l’economia del qual depèn de les remeses que els seus ciutadans envien des d’altres països. De fet, Filipines anima a les dones a marxar fora i aportar ingressos per les seves famílies. Tot i la mala reputació que les dones filipines han tingut al llarg dels anys, actualment sembla ser que estan lluitant per treure-se’l a elles i sobretot a les seves filles.

 

Divorci

Què passa, però, quan les coses no funcionen? EL divorci japonès ha estat (i encara és) tema de controvèrsia durant anys.

Hi ha 4 classes de divorci al Japó: el divorci per mutu acord, el divorci a través d’un mediador, el divorci per cort familiar i el divorci per cort de districte. La primera és auto-explicativa: les dues parts decideixen divorciar-se i els termes en que es farà. La segona es dóna quan no hi ha acord entre les dues parts en com es durà el divorci (sovint especialment pel tema de la custòdia dels nens). La tercera passa si ni amb mediador s’ha arribat a un acord, amb el que es duu als tribunals. A partir d’aquí, el divorci ha passat a ser un cas públic i s’hi haurà de trobar un culpable, amb el que sovint una de les dues parts pot ser que hagi de pagar a l’altra per danys psicològics. Si el judici familiar no deixa satisfeta a una de les parts, es pot recórrer a la cort del districte.

Un dels principals problemes que presenta el divorci al Japó, provinguin d’on provinguin els cònjuges, és que a l’hora d’entregar els papers del divorci no cal la presència física d’ambdós. Això ha dut a situacions en que un falsificava la firma o el segell de l’altre per tal de tenir circumstàncies més favorables en el divorci.

Una altra problemàtica és la custodia dels nens. El o els fills només poden quedar dins d’un dels registres familiars, amb el que el pare o mare al que no estiguin lligats perdrà tots els seus drets familiars sobre el nen. La custòdia compartida no existeix al Japó. En el cas de que una de les dues parts no sigui japonesa la cosa es complica encara més: les possibilitats de que se li reconegui el fill son molt, molt baixes independentment de la seva situació. A més, Japó no accepta els divorcis duts a terme a l’estranger, de tal manera que si una parella es divorcia als Estats Units però, per exemple, el cònjuge japonès després registra el divorci al Japó, es quedarà amb els drets del o dels fills. En aquest cas, si els nens visiten Japó no podran anar-se’n sense el consentiment del pare o mare japonesos, i l’altre pot ser que no se li permeti ni visitar-los. En cas de que els intenti treure del país, es podrà considerar segrest.

Finalment, un altre problema especialment important per als divorciats estrangers és el de la residència al Japó. En molts casos, aquets havien aconseguit el permís de residència a través del seu matrimoni. En cas de que aquest es trenqui, s’acaba també el permís, amb el que han de tornar al seu país d’origen  si no poden trobar un altre tipus de permís de residència (per feina o estudis, per exemple).

 

Referències

Guarné, B. & P. Hansen (eds.) (2012; 2013) “Escaping Japan: Inside and Outside”. PanJapan: The International Journal of Japanese Diaspora, Spring/Fall 2012, Vol. 8, No. 1 & 2; Spring/Fall 2013,Vol. 9, No. 1 & 2.

Kelsky, Karen (2001) “Who Sleeps With Whom, or How (Not) to Want the West in Japan”, Qualitative Inquiry 7 (4)

Sugimoto, Yoshio. 2010. “Gender Stratification and the Family System”. An Introduction to Japanese Society, 156-188

Suzuki, Nobue. 2008. Between two shores: Transnational Projects and Filipina wives in/from Japan.

The Economist. 2014. Holding Back Half of the Nation. The Economist. Link: http://www.economist.com/news/briefing/21599763-womens-lowly-status-japanese-workplace-has-barely-improved-decades-and-country

Yamaura, Chigusa. 2015. “Marrying Transnational, Desiring Local: Making “Marriageable Others” in Japanese–Chinese Cross-border Matchmaking”.  Anthropological Quarterly 88 (4).

Yamaura, Chigusa. 2015. From manchukuo to marriage: Localizing contemporary cross-border marriages between japan and northeast china. The Journal of Asian Studies, 74(3), 565-588.

  1. A look at international marriage in Japan, Nippon.com

 

Filipinas en Japón: del entertainment a la prostitución

•diciembre 22, 2016 • Dejar un comentario

Introducción

En el 2004  el Gobierno de Estados Unidos publicó una investigación sobre el tráfico de personas en el mundo. Filipinas representaba el mayor grupo de afectados, estando la mayoría concentradas en Japón. En respuesta a ello, el Gobierno de Japón modificó la ley de inmigración en el año 2005, haciendo hincapié en Filipinas, con lo que se redujo la afluencia en un 90%[1]. En este trabajo vamos a explicar el inicio de ese tráfico de personas mediante la visa de entertainer y lo que ha representado.

¿Por qué se produjo tal emigración de Filipinas a Japón?

Las políticas de privatización, liberalización y desregulación junto a la administración y dictadura de Ferdinand Marcos llevo a Filipinas a altas tasas de desempleo y empobrecimiento. Se hicieron grandes inversiones de capital extranjero, que vino acompañado de turismo sexual[2].La Japan Airlines (así como Pan American Airlines) invirtió en proyectos de construcción de hoteles en Manila. En los anuncios de viajes y aerolíneas se enfatizó la disponibilidad de mujeres sumisas y dóciles para la prostitución. A la vez, la Oficina de Turismo de Japón abrió una oficina en Manila para organizar salidas en grupo[3] de carácter sexual[4] . La mayoría de locales a los que iban los turistas japoneses eran regentados por los yakuza[5]. En los años 80 después de una serie de protestas llevadas por un grupo de mujeres y la iglesia católica[6], la cantidad de turistas japoneses descendió. Por este motivo a partir de los años 80 el flujo de Filipinas/os que van a Japón aumentará considerablemente[7]. El motivo por que se produjo tal emigración a Japón, es porque trabajar en el extranjero fue, y sigue siendo aún ahora, una solución a la pobreza en las economías en vías de desarrollo.

Breve historia de la visa entertainer

En nuestro trabajo nos focalizaremos exclusivamente en las mujeres que entraban a Japón mediante el visado de entertainer. Este visado es válido durante seis meses, pasado ese tiempo han de retornar a su país y esperar seis meses para la obtención de un nuevo permiso.  En algunas agencias de talentos en Filipinas, además del visado les proporcionaban unas lecciones de canto y baile. En Japón son asignadas a discotecas o bares. Excepto el primer mes, generalmente hasta que no finaliza el contrato no se les paga el resto del salario, del cual se les resta del pago de los servicios de la agencia y del billete de avión. Su función principal será la del servicio al cliente: cantar, bailar, servir bebidas y karaoke. [8]

El número de Filipinas con visado entertainer fue aumentando gradualmente a partir de finales de los años setenta. En el año 2003 entraron 80.048 entertainers  y en el año 2004 fueron 82.741. Las Filipinas representaban más del 60% de visas entertainers en todo Japón[9].  La mayoría de mujeres que entran con el visado entertainer se ven obligadas a trabajar en condiciones que no estaban asignadas en su contrato, además sino cumplían una serie de objetivos con el cliente se les imponía una serie de sanciones económicas. En algunos casos las mujeres filipinas se han visto forzadas a ejercer de prostitutas[10].

En el año 2004 el Departamento de Estados Unidos publicó un informe en el cual japón pasaba a ser categorizado en la tercera categoría del Protocolo de Naciones Unidas de Prevención, Supresión y Castigo del Tráfico de Personas (UNTIP); dando un severo toque de alerta al país por considerar que no tomaba suficientes medidas para reducir el tráfico de personas. Ante tal advertencia de monitorización, en 2005 el gobierno de Japón  crea el Plan de Acción Nacional con el fin de combatir el tráfico humano con la penalización de compra y venta de personas (criminalizando toda forma de explotación) y endurece las condiciones para la contratación de entertainers. Por un lado exige a las solicitantes del visado demostrar dos años de estudios o trabajos previos como entertainer en su país de orígen, así como impone requisitos obligatorios a los establecimientos que quieran contratar entertainers extranjeras [11].

 

La importancia de los yakuza en el sistema de explotación de las filipinas en Japón

Según Jones (2010) los yakuza juegan un papel clave en todo este sistema sumergido a causa de sus amplias conexiones sociales, políticas y económicas.Dado que la política de Japón a veces peca de ambigua ha dado pie a la creación de una compleja industria sexual a base de corruptelas. Así, los salones de masaje, casas de baño, centro de imagen, etc. Suelen servir como tapadera para la industria comercial del sexo en un país donde la prostitución es prohibida por ley. Mientras se limite la referencia al coito en la publicidad de estos locales, dentro de los mismos se pueden ofrecer una gran gama de servicios sexuales[12].

Históricamente los yakuza han estado siempre dedicados al negocio del entretenimiento tanto en el sentido de juego y apuestas como de sexo y prostitución. Jones (2010) también explica como cogen el testigo y la experiencia que obtuvieron del control y gestión de los burdeles de ultramar durante la segunda guerra mundial (como las infames “confort women”). A finales de los 60 los yakuza empezarán a echar sus redes en el florecimiento del turismo sexual en Japón. Este tipo de turismo no será cultural si no estancias de pocos días con un itinerario centrado exclusivamente a ofrecer servicios sexuales.

Estos tours sexuales fueron primero realizados en Taiwán para después extenderse a Corea[13]. El turismo sexual alcanzó tal popularidad que incluso las grandes compañías aéreas de Japón lo anunciaban como actividad turística recomendada.[14]

A continuación, expandieron la industria del turismo sexual a Tailandia y Filipinas, donde muchas de estas de estas trabajadoras sexuales eran vendidas como esclavas por sus familias empobrecidas. Si bien los yakuza no controlaban directamente los negocios en estos países sí que es cierto que trabajaban con bandas criminales locales, las que a su vez sobornaban a políticos u otros líderes locales en el medio rural con tal de convencer a las familias de estas chicas. Asimismo financiaban muchos de los clubes frecuentados por japoneses en el extranjero.

Finalmente, a partir de los años 80 la industria del sexo empezará a recibir una creciente atención negativa por parte de colectivos feministas y católicos.Delante de la presión y la crítica recibida por el Gobierno, los yakuza decidirán cambiar de táctica, empezando a importar mujeres extranjeras para ejercer la prostitución.

Cabe señalar el generalizado grado de aceptabilidad que tiene el colectivo yakuza en la sociedad japonesa; visto con resignación, como un mal necesario, un crimen organizado que regule el caos y tenga bajo control el país. En este contexto de zonas grises y de ambigüedad legal, los yakuza incluso tendrán un papel no desdeñable como “bengoshi” abogados que pasarán cuentas, ajusticiarán litigios entre personas en sus áreas de influencia (ante la escasez, lentitud y encarecimiento del sistema de abogacía civil en el país)[15].

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Mujeres filipinas en el imaginario japonés 1970-90

En los años setenta las mujeres filipinas eran representadas en los medios de comunicación japoneses como “juguetonas, seductoras, engañosas y superficiales que se aprovechaban de inocentes y honestos hombres japoneses”.[16] En los años ochenta el cineasta Yamatani Tetsuo popularizó la palabra japayuki-san para nombrar a las mujeres filipinas que trabajaban en la industria del sexo en Japón. Este término hacía referencia a las mujeres de Asia Oriental, que vivían en zonas rurales empobrecidas, que se habían visto obligadas a sobrevivir mediante la prostitución mayoritariamente, bajo la influencia de las potencias occidentales y japonesas.[17] Se les pagaba con salarios mínimos, se les obligaba a quedarse en los lugares donde trabajaban, intervenían en sus asuntos privados y se les ejercía un control físico y psicológico. El término japayuki-san pretendía ser un juego de palabras con karayuki-san. Las karayuki-san, fueron mujeres japonesas de familias rurales empobrecidas que fueron llevadas a burdeles en el extranjero en los inicios del siglo XX. Ese término hizo posible que la sociedad japonesa aceptara a las mujeres extranjeras como la reencarnación de ese grupo de mujeres japonesas. Las japayuki-san y  las karayuki-san eran mujeres “que se habían visto obligadas a sacrificar su propia sexualidad por el bien de su familia y la modernización de su país”.[18] Un sentimiento que producía vergüenza nacional  y rechazo. Yamatani Tetsuo también describió a las mujeres filipinas como “un inodoro público conveniente” y sostuvo que eso era  “una realidad de las mujeres del sudeste asiático en Japón”[19]. También se publicaron números artículos sobre Filipinas las cuales eran retratadas como unas “prostitutas que eligen trabajar de noche para conseguir su propia ambición, y que engañan a los hombres japoneses para poder tener hijos japoneses[20]“.

En el año 1983 la Oficina de Control de Inmigración y Emigración de Japón (JICB), publicó el libro Kokusaika Jidai no Naka de: Shutsu-nyu koku Kanri no Shuhen, en el que se presentaba a las mujeres como victimas del tráfico internacional de mujeres llevado por las organizaciones yakuzas. Pero en el año 1987, la opinión hacia las mujeres extranjeras que estaban trabajando en la industria del sexo cambio radicalmente. El JICB publicó un informe que presentaba a esas mismas mujeres como un problema para la sociedad japonesa, que podía perjudicar la salud pública y la moral de Japón[21]. Desde ese mismo momento se produjo una cruzada contra los trabajadores extranjeros ilegales y legales en la industria del sexo, y se eligieron a las mujeres filipinas como objetivo conveniente[22]. También hay que recordar que muchos de esos funcionarios que trabajaban en inmigración habían sido acusados como corruptos[23].

El Ministerio de Salud también estuvo de acuerdo en la necesidad de ejercer mayor control sobre esas mujeres. Pues existía entre la sociedad la preocupación de un posible brote de SIDA que se relacionaba con las prostitutas extranjeras.  En  el año 1984, en una ciudad rural de Japón, las mujeres del sudeste asiático vistas como una fuente de enfermedades de transmisión sexual, se les prohibió el uso de la piscina pública.[24]

Mujeres filipinas en el imaginario japonés 1990-2005

En los años 90 las mujeres filipinas son descritas tanto como japayuki-san como Firipinjin hanayome, perfectas novias que encarnan la buena y vieja virtud femenina que han perdido las mujeres japonesas, y que se incorporan en los hogares rurales para formar una familia con japoneses[25]. Se produce por tanto una coexistencia de dos imágenes contrarias. Aún así, la imagen predominante de las mujeres filipinas es la asociada con la industria del sexo, que es distribuida y potenciada por los medios de comunicación[26]. Por ello en esos mismos años comienzan a publicarse y a crearse organizaciones de mujeres filipinas para cambiar tal imagen. Lo primero que comienzan a realizar es cambiar la concepción de que japayuki-san este asociado a prostitución, y delincuencia, pues aunque sea un trabajo con carácter sexual no tiene porque significar que haya relaciones sexuales[27]. En la investigación realizada por Nobue Suzuki de las 50 entertainers que entrevistó solo una de ellos mencionó que había realizado strip tease, el resto de mujeres se enorgullecían de haber sabido defenderse y valer sus derechos ante sus clientes y sus contratistas[28]. Además estos colectivos muestran que sólo una pequeña proporción de filipinas vienen a trabajar como entertainers en Japón.

En el año 1997 el 45% de filipinos tenía el visado de cónyuge o hijo, y el 20% tenían la visa de entertainer. También enfatizan que durante los años 1992 y 1996 el 32% de matrimonios internacionales eran entre filipinas y japoneses, ocupando de esta forma la primera posición como mujeres con marido japonés. Muchos de estos matrimonios son los que han realizado estos colectivos y han luchado por un cambio de imagen pública en la mujer filipina, por ser “despectiva y perjudicial para su familia”[29].  Terada Yasunori, un cineasta japonés casado con una mujer filipina, realizó un documental en el año 1994 que intentaba “retratar a los filipinos comunes y corrientes”[30], en contra del documental de Yamatani.

Uno de los colectivos que tiene mayor movilización es la Sociedad japonesa de esposas filipinas (JSFW),  que intentan mediante festivales, demostraciones de cocina filipina, simposios públicos y diferentes eventos proyectar su propia imagen como madres y amas de casa comunes.[31] El evento más importante es el que realizan en Navidad llamado Pamaskong Handog,en el cual se invitan a trabajadores públicos del gobierno japonés, prensa y al embajador de Filipinas. Se realizan una serie de actuaciones y espectáculos en el que se presenta a la mujer como una “buena esposa, buena madre”[32], y se recogen fondos para las zonas empobrecidas de Filipinas. JSFW van también a diferentes escuelas para concienciar a los estudiantes y cambiar la imagen de las mujeres filipinas, ante el desprecio sufrido de sus hijos en las aulas.

Testimonio: estudio de campo Naciones Unidas 2001

 Aunque anterior al informe de Estados Unidos sobre el Tráfico de personas que motiva al gobierno de Japón a endurecer el control y persecución de la entrada de inmigrantes filipinas con el visado de entertainment, este estudio de campo en el que se encuesta a veinte mujeres filipinas traficadas a Japón resulta ilustrativo de las condiciones en las que estas acaban en esta situación.

Todas las mujeres entrevistadas fueron engañadas y coercionadas para viajar en Japón con promesas incumplidas. Tentadas con grandes sumas de dinero y propuesta de trabajo fácil e inofensivo: camarera, cajera, hostess….

Son reclutadas en Filipinas a través de redes informales que tratan de ganarse la confianza dentro de la comunidad local para llegar a las potenciales trabajadoras a través de familiares y amigos. El estatus migratorio de estas mujeres les confiere una gran fragilidad y dependencia ya que la mayoría de ellas entra al país con documentación falsa y permanece a menudo con permisos caducados.

Una vez llegadas a Japón se les obliga a trabajar en tareas relacionadas con la industria del sexo para devolver la deuda contraída al costearles el viaje y la documentación fraudulenta necesaria. Para controlarlas y retenerlas es práctica habitual la substracción del pasaporte solo más llegar, así como la amenaza y ejercicio de violencia física y sexual o la retención del salario y de las remesas que estas mujeres envían a sus familiares en Filipinas. Ante esta situación precaria es práctica habitual recibir unos sueldos muy inferiores a los de otras trabajadoras del sector, quedándose la mafia con los beneficios que podrían percibir como autónomas. En promedio pueden cobrar un salario básico de unos 30.000 Y (233$) que en algunos casos puede llegar hasta los 60.000 (465$) o incluso 200.000 (1550$).

Otras prácticas negativas a las que son sometidas puede ser el control de su movimiento, así como la restricción de su comunicación.

El conocimiento y contacto generalizado de las encuestadas con funcionarios corruptos, especialmente en Filipinas (oficina de inmigración, departamento de asuntos exteriores…); y en menor medida Japón (policías corruptos que avisan a la en caso de redada del local); no sólo corroboran la complicidad de autoridades políticas para el funcionamiento del sistema sino que también explican el escepticismo de las afectadas a la hora de denunciar su situación a la embajada o consulado filipino y el miedo a contactar con autoridades japonesas que pueden deportarlas por su estatus legal. Así, se dirigen a organizaciones no gubernamentales en busca de suporte y ayuda.

El informe concluye con una serie de recomendaciones a los gobiernos de Japón y Filipinas que en el tiempo presente han ido aplicando de forma progresiva con una mayor regulación de visados, la financiación de refugios y asociaciones de víctimas afectadas, así como la comunicación del problema a nivel social.

Campaña de sensibilización del gobierno japonés sobre el tráfico de personas

¿Contradicciones?

Existen dos representaciones muy diferentes de las mujeres filipinas que han trabajado en la industria del sexo con el visado de entertainer. Según el gobierno de los Estados Unidos , la Unesco[34], varios estudios realizados y los medios de comunicación han presentado estas mujeres como victimas del tráfico de personas. Pero tanto en el estudio realizado por Nobue Suzuki[35], como por Nobuhiko Fuwa y James N. Anderson[36], han sido  presentadas como mujeres que han sido mayoritariamente bien tratadas, y que han retornado a Japón varias veces con el mismo visado. Por lo que tenemos por un lado unas mujeres que han sufrido violencia, violaciones y/o las han forzado a la prostitución y a actividades delictivas. Y a la vez unas mujeres, que han trabajado satisfactoriamente y que han contribuido y han sido el sustento del bienestar de su familia. Por lo que el cambio en la política de inmigración en el año 2005 produjo que unas 81.000 mujeres perdieran su modo de vida[37]. A la vez la tesis doctoral realizada por Fujeda Eri[38]nos dice que ambas realidades han coexistido, y que una parte de esas mujeres fueron abusadas y maltratadas, pero otra gran parte trabajaron en lo que estipulaba el contrato.

 

Conclusión

Es difícil afirmar cual de ambas visiones sobre la situación de la mujer filipina como entertainer es cierta.

Es posible que ambas realidades coexistieron, pero nos gustaría llamar la atención del estudio realizado por Nobuhiko Fuwa y James N. Anderson. En ese estudio, y en varios que hemos podido leer, comentan que la inmensa mayoría de mujeres que van a Japón no tienen conocimientos básicos de japonés, por lo que resulta harto complicado que puedan cumplir con el servicio al cliente que estipula su contrato. Si la duración del visado es de 6 meses con un descanso de otros seis meses, ¿cómo pueden mantener una conversación con un hombre, y mantenerle interesado, y que consuma bebidas y alimentos sino puede hablar su propio idioma?. Asimismo debido a la dificultad por acceder a fuentes de información de una industria alegal y opaca como la del entertainment y el sexo en Japón, es difícil realizar un apropiado juicio. Por ello recomendamos la necesidad de efectuar más estudios del caso.

Por último queremos mencionar que la mujer filipina es vista o como “prostituta” o “madre”, dos visiones que han acompañado a la mujer a lo largo de la historia, y que muestra como ambas posturas tanto por las organizaciones civiles como gubernamentales o los medios de comunicación no pueden salir de esa triste concepción que limita y denigra a la mujer.

 

Adrià Amor Pi

Nadia Carbó Mont

Bibliografía

Cameron, Sally y Newman, Edward Trafficking of Filipino Women to Japan:Examining the Experiences and Perspectives of Victims and Government Experts, United Nations Global Programme against Trafficking in Human Beings. UNICRI, 21 March 2000

Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon,

Fujimoto, Nobuki.Trafficking in Persons and the Filipino Entertainers in Japan. FOCUS March 2006 Volume 43. Asian-Pacific Human Rights Information Center.

Fuwa, Nobuhiko and N.Anderson, James. Filipina Encounters with Japan: Stories Beyond the Stereotype from a Pangasinan Barangay. Philippine Studies vol. 54, no. 1 (2006): 111–141. Ateneo de Manila University

Kaplan, David E. & Dubro, Alec. Yakuza: Japan’s Criminal Underworld. 2003. Berkeley, CA: University of California Press

Jones, Amanda. Human Trafficking, the Japanese Commercial Sex Industry, and the Yakuza: Recommendations for the Japanese Government. 2010.Cornell International Affairs Review.Vol.3.No.2

Parreñas Rhacel. Illicit Flirtations: Labor, Migration, and Sex Trafficking in Tokyo Paperback. 2011

Stop Sex Trafficking of Filipino Women and Children! http://gabriela_p.tripod.com/8-articles/990601_prose.html

Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA

 

[1] Parreñas Rhacel.Illicit Flirtations: Labor, Migration, and Sex Trafficking in Tokyo Paperback. 2011
[2] Stop Sex Trafficking of Filipino Women and Children! http://gabriela_p.tripod.com/8-articles/990601_prose.html
[3] En 1980 se calcula que 190.00 hombres japoneses realizaron turismo sexual en Filipinas. Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 50.
[4] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 53
[5] Después de los años 60 la policía de Japón persiguió a los yakuzas, al ser identificados como los responsables de la mayoría de crímenes en Japón. En respuesta a ello, los yakuza decidieron marcharse y expandirse en el extranjero. Filipinas se convirtió en un centro donde dirigir sus operaciones de tráfico de mujeres, drogas y armas. Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 53
[6] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 54
[7] En esos años no hay datos sobre filipinas que van con la vista entertainer. Aún así podemos apreciar que mientras en el año 1979 92,519 filipinas/os fueron a trabajar a Japón, en el año 1981 fueron 210.936 filipinos/as. Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 123.
[8] En algunos locales se les da una comisión por bebidas y alimentos, además de propinas. Suelen tener de dos a cuatro días festivos, siendo su horario exclusivamente nocturno. Generalmente van a Japón sin nociones de japonés. Fuwa, Nobuhiko and N.Anderson, James. Filipina Encounters with Japan: Stories Beyond the Stereotype from a Pangasinan Barangay. Philippine Studies vol. 54, no. 1 (2006): 111–141. Ateneo de Manila University
[9] Fujimoto, Nobuki.Trafficking in Persons and the Filipino Entertainers in Japan. FOCUS March 2006 Volume 43. Asian-Pacific Human Rights Information Center.
[10] Fujimoto, Nobuki.Trafficking in Persons and the Filipino Entertainers in Japan. FOCUS March 2006 Volume 43. Asian-Pacific Human Rights Information Center.
[15] Como referencia Japón dispone de un abogado cada 8.500 personas mientras que en Reino Unido esta proporción es de uno cada 900 o de 1 cada 400 en Estados Unidos.
Kaplan, David E. & Dubro, Alec. Yakuza: Japan’s Criminal Underworld. 2003. Berkeley, CA: University of California Press
[16] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 60.
[17] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 53.
[18] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 54.
[19] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 3.
[20] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 3.
[21]Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 60.
[22] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 63.
[23] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 63.
[24] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon, 1990. página 64.
[25] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 3.
[26] Un ejemplo de ello es la actriz filipina Ruby Moreno que es presentada como la estrella de Japayuki, y que se describe como una mujer que para poder mantener a su familia ha tenido que trabajar como entertainer, con todo lo que ello significa.
[27] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 3.
[28] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 4.
[29] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 9.
[30] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 15.
[31] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 16.
[32] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA. página 18.
[33] Cameron, Sally y Newman, Edward Trafficking of Filipino Women to Japan:Examining the Experiences and Perspectives of Victims and Government Experts, United Nations Global Programme against Trafficking in Human Beings. UNICRI, 21 March 2000.
[34] Cameron, Sally y Newman, Edward Trafficking of Filipino Women to Japan:Examining the Experiences and Perspectives of Victims and Government Experts, United Nations Global Programme against Trafficking in Human Beings. UNICRI, 21 March 2000.
[35] Suzuki , Nobue.Between two shores: transnational projects and filipina wives in/from Japan.Department of Anthropology, University of Hawaii at Manoa, Honolulu, HI 98622, USA.
[36] Fuwa, Nobuhiko and N.Anderson, James. Filipina Encounters with Japan: Stories Beyond the Stereotype from a Pangasinan Barangay. Philippine Studies vol. 54, no. 1 (2006): 111–141. Ateneo de Manila University
[37] Parreñas Rhacel.Illicit Flirtations: Labor, Migration, and Sex Trafficking in Tokyo Paperback. 2011
[38] Fujeda, Eri. Filipino women’s migration to japan’s sex industry: a case of transnational gender subjection. B.A., Tsuda College, 1987. M.A., University of Oregon,

Inmigrantes japoneses en Perú

•diciembre 22, 2016 • Dejar un comentario

Vinieron del Japón con la esperanza de salir adelante. Seguramente, no pensaron en quedarse en el Perú para toda la vida, pero el destino así lo quiso. Hijos, nietos y amigos marcaron la vida de los denominados nikkei, la primera generación que forjó la colectividad peruano-japonesa en el Perú. En la presente entrada, se expondrá la historia y situación actual de los inmigrantes japoneses y sus respectivos descendientes a la comunidad peruana en Sudamérica.

Inicios

El 21 de agosto de 1873 se firmó en el Japón el Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación entre la República del Perú y el Imperio del Japón. En este se estableció la posibilidad de que los japoneses pudieran viajar al Perú. El Perú se convirtió así en el primer país con el que Japón estableció relaciones diplomáticas en América Latina.

La historia de los nikkei en Perú se inicia en 1899 con la llegada del Japón de los primeros 790 inmigrantes a bordo del barco Sakura Maru que trabajaron en plantaciones de caña de azúcar y algodón en los valles centrales costeros. Desde esa fecha hasta 1923 llegaron al Perú 102 grupos más de inmigrantes, traídos por distintas compañías contratistas con contratos por cuatro años. A partir de 1923 los japoneses comenzaron a ingresar al país en condición de inmigrantes libres. Paulatinamente muchos de los japoneses fueron trasladándose a la capital de Lima y la ciudad de Callao, donde se dedicaron a pequeñas actividades comerciales, tales como barberías y restaurantes.

Debido al hecho de que los primeros inmigrantes japoneses ingresaron al Perú bajo la modalidad de contratos de trabajo, algunos autores (generalmente no especialistas en migraciones)  suelen calificar a esta migración como «forzada» y aun «semi esclava», quizás confundiéndola con el caso de los primeros inmigrantes chinos. Sin embargo, desde su inicio —y por la propia historia del país de emigración— la inmigración de japoneses tuvo la condición de «libre»; es decir, de ciudadanos que voluntariamente decidieron emigrar, con contrato o sin contrato. En el caso de los nikkei peruanos, no obstante, sí se produjeron migraciones forzadas e ilegales durante el siglo 20: hacia los campos de concentración en los Estados Unidos y hacia el Japón en algunos casos para el canje por rehenes, como medidas gubernamentales norteamericanas en la Segunda Guerra Mundial, como fue mencionado líneas arriba. Este último tema se abordará más adelante.

Correspondencia de llegada de los grupos de peones japoneses al puerto costero de Perú (Rodríguez, 2009)

Comunidad okinawense

En la actualidad, la gran mayoría de descendientes japoneses en Perú tienen sus raíces en la prefectura de Okinawa. Se comenta que la cifra extraoficial es de un setenta por ciento. Cabe destacar que la inmigración japonesa al Perú fue una experiencia basada en la diversidad. De esta experiencia plural sobresale, por su número de integrantes, la cultura okinawense, que fue cimentando su comunidad en forma paralela aunque manteniendo siempre y obedientemente la imagen de la unidad japonesa. Lo cierto es que, con sus particulares características asiáticas, la inmigración okinawense no se detuvo hasta trasladar la nación uchinanchu u okinawense a tierras peruanas. Es interesante anotar que más que individuos llegaron núcleos familiares para asumir una empresa económica que, con el paso del tiempo, nos llevarían a poder afirmar que esta migración se convirtió en un proyecto étnico. Cabe resaltar que los okinawenses tenían a favor que el Perú era y es la multiculturalidad compuesta por más de 70 grupos lingüísticos repartidos en la costa, los andes y la amazonía peruana por lo que su adaptación y asimilación a la comunidad peruana no sería tan compleja.

El primer grupo de okinawenses arribó a Perú el 6 de noviembre de 1906 en el barco Itsukushima Maru. Fueron treinta y seis hombres casi todos destinados a zonas agroindustriales de la costa central peruana, como la hacienda Santa Clara en donde existe un monumento que celebra la llegada de este primer grupo.

Quienes trabajaron en el campo lo hacían como peones o yanaconas (en este caso, arrendatarios) en las haciendas y algunos administraban los tambos o bodegas de las mismas. Posteriormente se establecieron en las ciudades para regentar pequeños
negocios como encomenderías, cafetines, peluquerías, verdulerías y, con el pasar de los años, restaurantes, panaderías, bazares, entre otros.

El crecimiento del grupo okinawense fue vertiginoso. A pesar de que llegaron siete años después de iniciada la presencia masiva de japoneses en Perú, rápidamente se constituyeron en el mayor grupo prefectural. Es así que, la comunidad okinawense es el grupo japonés que conserva con mayor fidelidad sus raíces culturales y las practica, ya sea en ámbitos sociales como en la cotidianidad de sus hogares.

Presencia de los descendientes de Okinawa en América (Matsumoto 2015)

Sentimiento anti-japonés

Las clases gobernantes de la primera mitad del siglo XX reclamaban a los japoneses la escasa voluntad de ser peruanos. Y los japoneses acusaban a estos de prejuicio racial y de un anti-japonismo explícito. Desde 1899, rápidamente los inmigrantes japoneses consiguieron un sólido éxito económico. Esto despertó la desconfianza del sector político y empresarial que vio con ojos sospechosos la tenacidad, laboriosidad y unidad de la colonia japonesa. La comunidad japonesa, lógicamente, vivía en medio del terror entre amenazas, insultos y agresiones, como la que se produjo el 13 de mayo de 1940 con el saqueo que damnificó a 620 familias japonesas de las cuales 500 eran okinawenses. Pero la mayor infamia se dio durante el gobierno del presidente Manuel Prado (1939-1945), cuando 1,582 personas fueron conducidas a campos de concentración en Latinoamérica y Estados Unidos por considerarlos «peligrosos». Se había iniciado la Guerra del Pacífico, pero al mismo tiempo se desató en América una etapa de persecución  y de odio contra los inmigrantes japoneses. El ataque de Japón hizo que las muestras de racismo e intolerancia contra  las comunidades de japoneses, que ya existían de tiempo atrás, se incrementaran de manera sistemática y masiva.  Los calificativos en la prensa de «traicioneros», «víboras», «ejército invasor», «quinta columnistas», «saboteadores»  se le endilgaron sin distinción a cualquier inmigrante con el propósito de convencer a las poblaciones de las medidas que posteriormente tomarían los gobiernos en distintos países para vigilar, deportar  o encarcelar a todas las familias de origen japonés.

En Perú, las primeras medidas que el gobierno tomó ante la guerra consistieron en la confiscación de bienes y cuentas bancarias con los que contaban los japoneses; posteriormente, las escuelas que habían sido formadas por la propia comunidad fueron cerradas. Los disturbios costaron la vida de 10 japoneses y la destrucción de más de 600 negocios y casas. Sin hogar y sin una forma de sobrevivir, más de 300 inmigrantes se vieron forzados a regresar a Japón, aun cuando muchos de ellos eran ciudadanos peruanos. El gobierno estadounidense decidió el traslado forzoso de más de 2 mil japoneses a los campos de concentración de Estados Unidos. Los detenidos provenían de 13 países latinoamericanos, mayoritariamente de Perú, y a pesar de que no tenían ningún antecedente delictivo que justificara tal medida, fueron prácticamente secuestrados y puestos en un barco que los trasladó a los campos en el estado de Texas.

Ver vídeo: Inmigración japonesa y el sentimiento anti japonés por la Segunda Guerra Mundial

Re-asimilación en la sociedad

Después del reclutamiento y saqueo a la comunidad japonesa, los inmigrantes japoneses y sus familias trataron de mantener un perfil bajo en el Perú: la comunidad nikkei peruana continuó con sus actividades, principalmente a través de la práctica de tradiciones heredadas de sus ancestros. Festividades como la celebración del Año Nuevo (Shinnenkai), el Día de las Niñas (Hinamatsuri), el Día del Niño (Kodomo no Hi), festividades budistas como el Obón y el Ohigan, entre otras, continúan siendo preservadas por los nikkei. Con una clara identidad como peruanos, los nikkei han sabido también conservar precisamente algunas de las costumbres y tradiciones que trajeron consigo sus padres y abuelos, y que son parte de una herencia natural.

A través de la Asociación Peruano Japonesa se busca además difundir estas manifestaciones de la cultura japonesa, pero sobre todo se busca crear un diálogo permanente entre el Perú y el Japón, con el fin de estrechar los lazos de amistad que existen desde hace más de cien años.

Borja Martínez Agustí

Bibliografía

Akemi Kikumura-Yano, ed., Encyclopedia of Japanese Descendants in the Americas: An Illustrated History of the Nikkei (Enciclopedia de los Japoneses descendientes en América: Historia ilustrada del nikkei) (Walnut Creek, Calif.: AltaMira Press, 2002), 247.

Irie, Toraji; William Himel. 1951. History of the Japanese migration to Peru. En: The Hispanic American Historical Review, Vol. 32, Nº 1 (Febrero 1952); pp. 72- 82 .

Morimoto, Amelia. 1991. Población de origen japonés en el Perú: Perfil actual. Lima: Comisión conmemorativa del 90° aniversario de la inmigración japonesa en el Perú”.

Moromisato Miasato, Doris y Juan Shimabukuro Inami. Okinawa. Un siglo en el Perú. Lima: Ediciones OKP, 2006.

Migració japonesa al Brasil: Comunitat Yuba

•diciembre 21, 2016 • Dejar un comentario
  1. INTRODUCCIÓ

En aquest treball us vull presentar la història de la migració japonesa juntament amb un estudi sobre la comunitat rural de Yuba del municipi de Mirandópolis, a Sao Paulo, on es troba l’ expropiació del nucli de la propietat, on tot és de tots. Ells tenen una nova manera de veure la vida, amb més utopia i lluiten per aconseguir una altra societat, amb valors diferents. (Maebuchi: 2016)

En el llibre Uma Epopéia Moderna 80 anos de imigraçao japonesa no brasil fet per la societat brasilera de cultura japonesa l’any 1992, relata diversos aspectes molt interessants dels quals treure d’ell molta de la informació d’aquest treball en el blog.

  1. CONTEXT HISTÒRIC

img_0920Els primers immigrants japonesos van anar  al Brasil per treballar en la indústria del cafè. La producció de cafè a Sao Paulo ja era alta al 1885 sent el 34% de l’economia del país i més endavant al 1900 ja es va assolir el 69%. Com que a Sao Paulo hi havia molta poca població van tenir que introduir treballadors estrangers per cultivar el cafè.

Al 1854 es va prohibir l’entrada d’immigrants al Brasil i es va perdre molt de capital ja que faltaven treballadors per la producció del cafè.

Al 1884 es va instaurar una nova llei d’immigració del govern provincial i finalment es podien introduir aquests treballadors estrangers en el món laboral. Per tal d’establir comoditat als immigrants, van proporcionar hostals a Sao Paulo només per ells.

‘’A partir d’aquí al 1888, ja hi havia una alta quantitat d’immigrants, al voltant de 88.000, fent que hi hagués una gran massa de treballadors contractats a les empreses de Sao Paulo. Tot i que no hi ha estadístiques precises es creu que el nombre de treballadors estrangers d’entre el 1877 i el 1914 eren més d’un milió aproximadament.

Fins el 18 de juny del 1908, no comença oficialment la immigració japonesa al Brasil, gràcies al vaixell Kasato – Maru que  desprès de 52 dies de viatge va desembarcar al port de Santos, portant a bord la primera onada de japonesos disposats a treballar en la indústria del cafè.


En el vaixell hi havia 7811 treballadors, en total havia 165 famílies. Les relacions entre dos països no és cosa fàcil però el que està clar és que aquest vaixell va inaugurar la història de la relació humana entre els dos països. ‘’
(SOCIEDADE BRASILEIRA DE CULTURA JAPONESA : 1992)

Tot i que els japonesos van arribar el dia 18 al Brasil, van passar la nit al vaixell i fins l’endemà no van sortir per agafar un tren que els portes direcció Sao Paulo. Un cop allà van disposar d’hostals d’allotjament i a partir d’aquí van començar la seva vida al Brasil.

Un cop els hi van ensenyar les instal·lacions dels llocs de treball els van fer firmar un contracte on especificava les condicions de treball que tindrien i els van distribuir en diferents empreses i sectors.  (SOCIEDADE BRASILEIRA DE CULTURA JAPONESA : 1992)

‘’J. Amand Sobral, inspector del departament d’agricultura al Brasil, va escriure un extens article on informava les costums, els comportaments, les actituds, etc dels japonesos nouvinguts ja que per la població brasilera eren persones completament noves i desconegudes. Segons ell, el nombre de nens en aquesta embarcació era insignificant, la majoria de nens tenien més de 12 anys. La major quantitat d’aquests immigrants eren d’Okinawa, Cagochima i Yamaguchi. En el seu text ens descriu com eren aquests japonesos, les dones portaven faldilles i barrets enganxats al cap amb una cinta de goma i adornats amb uns clips. Els pentinats que portaven les dones recordaven el de les pintures japoneses i tant els homes com les dones portaven calçats amb protectors de ferro a la sola. Alguns dels homes eren soldats que van participar en la última guerra rus-japonesa i portaven les medalles penjades al pit. Un d’ells portava tres medalles, una d’or que segons l’autor és pel seu acte d’heroisme. Tots ells anaven amb banderes tant del Japó com del Brasil i el que era sorprenent és que vestien amb roba europea tot i ser japonesos, segons l’autor era per encaixar millor i ho trobava admirable.’’ (SOCIEDADE BRASILEIRA DE CULTURA JAPONESA : 1992)

El dia desprès d’arribar tots van ser vacunats. Els aliments que els hi oferien eren típicament brasilers i tot i així cap d’ells va tenir cap problema intestinal. En l’equipatge que van portar, no tenien gaires objectes personals, només dos peces de roba, salsa (soja) per donar gust als aliments i productes d’higiene personal.

A partir de la segona meitat dels anys trenta, el nombre dels immigrants japonesos es va reduir molt. Segons Stewart Lone, això va ocórrer per dues raons. La primera raó és que en 1937 va passar la guerra entre el Japó i la Xina, i Japó va començar a envair tota la Xina. A partir de l’any 1937, els nois joves del Japó es van dirigir cap a la Xina pel servei militar. Els immigrants japonesos no es plantejaven anar al Brasil sinó anar a països d’Àsia per la proximitat del seu país. (Inoue: 2013)

Els crítics anti-japonesos del Brasil presumien que el Japó intentava envair Brasil enviant a molts immigrants. Per tant, el 1933 la comissió de la Constitució del Brasil va fer una proposta de modificar el reglament de limitació de la immigració japonesa. Els pretextos de la comissió eren: els immigrants japonesos no s’integraven al Brasil, no era desitjable la barreja de les races d’Àsia i Àfrica amb la composició de les races de Brasil, hi havia perill que el Japó envaís Brasil com en el cas de Manxúria, etc. (Inoue: 2013) Com hi havia molts brasilers a l’atur, es va reduir la immigració japonesa i només podien manar a 2848 immigrants cada any.

El 1934, la delegació econòmica del Japó va visitar Brasil i va convenir la importació del cotó que van conrear els immigrants japonesos. Per tant, l’exportació del cotó brasiler cap al Japó va augmentar acceleradament fins a l’esclat de la guerra del Pacífic entre els Estats Units i Japó. El projecte del govern japonès a través de la delegació va tenir èxit en aquest aspecte de l’intercanvi comercial del cotó. [1]

A més a més a Sao Paulo, al 1920 ja havien prohibit l’ensenyament dels idiomes estrangers pels nens menors de deu anys a les escoles privades i al maig de 1938, el govern brasiler va prohibir l’ensenyament de l’idioma estranger per als nens menors de catorze anys a les escoles rurals això va ocasionar que moltes escoles on ensenyaven japonès haguessin de tancar. A part de la prohibició de l’ensenyament de l’idioma estranger, la publicació de diaris amb idiomes estrangers també es va prohibir en 1941. Més tard, després de la interrupció de la relació diplomàtica entre el Japó i Brasil al 1941, van prohibir als immigrants japonesos reunir-se amb només amb immigrants japonesos , parlar en japonès fora de casa i ni tan sols tenir llibres del japonès a casa.

Durant els anys 60 i 70 les empreses japoneses van tenir un paper important en el progrés de la industrialització brasilera. Va haver-hi un nou impuls mutu d’aproximació a la dècada passada, a partir de l’intercanvi de visites d’alt nivell – la visita del primer ministre Junichiro Koizumi al Brasil, el 2004, corresposta per la visita del president Luiz Inácio Lula da Silva al Japó, en 2005. Les dues nacions estan molt interessades a enfortir les seves relacions econòmiques, el Brasil, la segona major economia emergent i Japó la segona major economia desenvolupada del món. (Ministeri de relacions exteriors Brasil: 2014)

El 2012, el Japó va passar a ser el segon major soci comercial del Brasil a Àsia i el sisè en el món (cinquè principal destinació de les exportacions brasileres i setena font d’importacions).

Actualment segons el diari ECOS, el Japó i el Brasil basen les seves estretes relacions en un “fort vincle humà” gràcies als fluxos migratoris en ambdues direccions. Uns dos milions de japonesos o descendents de nipons resideixen al Brasil, mentre que la comunitat de ciutadans brasilers o descendents directes de “nikkei” (immigrants nipons) se situa en uns 170.000 residents actualment a Japó.

El president del Brasil, Michel Temer, va exalçar la importància d’aquests llaços històrics i ha afirmat que els “nikkei” han “contribuït al desenvolupament del Brasil”, durant la trobada amb l’emperador nipó, Akihito, celebrat al Palau Imperial de Tòquio abans de la seva cimera amb Abe, segons ha informat l’Agència de la Casa Imperial.

3. LA COMUNITAT YUBA

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Isamu Yuba

A la dècada dels anys trenta, un grup d’immigrants japonesos es van establir en una zona del Brasil anomenada Aliança amb la intenció d’establir una colònia. Entre aquests immigrants es trobava Isamu Yuba, el creador d’aquesta comunitat i la seva família. Amb el temps, Yuba, juntament amb alguns amics, van comprar terres a la zona. Tenien la visió d’establir la seva pròpia comunitat agrícola autosostenible, tenint molt present els valors de “cultiu, oració i art”. La seva visió, amb el temps, va esdevenir la comunitat Yuba. Quan Yuba va morir en un tràgic accident de cotxe, la comunitat va ser liderada pel seu propi fill. (Maebuchi: 2016)

Aquest grup va cridar molt l’atenció per als immigrants japonesos, aleshores hi va haver un gran creixement de la comunitat a la dècada de 1950, dins que ha arribat a tenir una població de 300 persones.

Actualment, la comunitat Yuba encara segueix amb la visió original d’Isamu Yuba. És una comunitat que es distingeix de la resta de la comunitat nikkei-brasilera. Els seus habitants són responsables per mantenir la comunitat, realitzant tasques de conreu, preparant els aliments, etc. i participant en la cultura tradicional japonesa. Així mateix, consideren important una varietat de formes artístiques. Actualment té prop de 70 persones dividides en 26 famílies. L’idioma oficial és el japonès, però la majoria parla portuguès.

Potser la comunitat sigui un dels pocs llocs al Brasil on s’aprecia tant la preservació de la cultura japonesa. No obstant això, tampoc han deixat de costat la cultura brasilera al 100%.

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  1. LA VIDA D’UNA RESIDENT DE YUBA

AYA OHARA

ayaoharaEn l’article de Tatiana Maebuchi, hi ha una petita entrevista que van fer a Aya Ohara de 43 anys, és una de les residents  de Yuba. El pare de Aya, Hisao Ohara, va ser un escultor i la seva Mare, Akiko Ohara, ballarina i coreògrafa. Akiko fou la fundadora del ballet Yuba i del teatre Yuba que es troba a Sao Paulo, creat al 1962.

L’Aya tenia una rutina diària agitada. Assistia a l’Escola del barri i tenia classes de japonès, ballet, cant i dibuix setmanal. Fins els Deu anys d’edat, ajudava preparar el menjar pels 80 membres de la comunitat que havia en aquell moment.

Els joves i adults treballen en el camp i les mares cuidaven als fills, a la gent gran i als horts. Cada persona tenia la llibertat d’escollir que era el que volia fer, si música, ser cuidador/a, dedicar-se al món de les arts, etc.

“M’agradava tot el que estava relacionat amb la col·lectivitat. Assaigs de teatre, els preparatius per a les festes i treballs “diu l’Aya. En el seu temps lliure quan era nena, li agradava dibuixar, brodar i jugar a l’aire lliure amb els seus amics.”

Ella es considera brasilera, amb una forta influència cultural de la comunitat Yuba. Ella es sent  diferent dels brasilers japonesos que viuen a altres sectors de Brasil, però, creu que això passa perquè deixen de costat la seva part més cultural.

Aya defineix la cultura de la comunitat Yuba com una “cultura japonesa brasilera híbrida” i explica que aquestes activitats culturals fan que la gent vegin la vida d’una altra manera, tot de forma més natural.

Aquí adjunto una entrevista d’ella i la seva mare enfocat a la construcció del teatre Yuba: https://www.youtube.com/watch?v=gP16S2eylzc

  1. CONCLUSIÓ

Els japonesos van començar a emigrar a l’estranger a finals del segle XIX desprès de la caiguda demogràfica després de la restauració Meiji. Així doncs, Brasil era un lloc apte per a que aquests japonesos poguessin migrar, ja que el Brasil en aquell moment necessitava mà d’obra en la producció de cafè. Tot i que la primera generació de japonesos que van decidir emigrar al Brasil no es van poder adaptar al 100%, a mesura que han anat passant els anys, ja hi ha hagut una acceptació mútua tant d’uns com d’altres. Tot i que en la comunitat Yuba, hi ha un distanciament de les dos cultures ja que allà s’intenta preservar la cultura japonesa per sobre de la brasilera, tot i que molts d’ells parlen el portuguès i es socialitzen amb brasilers. Però intenten no perdre les seves arrels culturals.

  1. BIBLIOGRAFIA
  • Pàgina oficial de la comunitat Yuba: http://brasil-ya.com/yuba/ [Visitat el: 19/12/2016]
  • Roberto, Eduardo. UTOPIA CAMPONESA: ESTUDO DE CASO DA COMUNIDADE RURAL YUBA. Tesis: 2013. Web: http://www.uff.br/ [Visitat el: 18/12/2016]
  • Santos Pérez, Manuel. LOS INMIGRANTES JAPONESES EN BRASIL DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y LA POSTGUERRA. Tesis. Salamanca: 2013. Web: http://gredos.usal.es/ [Visitat el 16/12/2016.]
  • Sociedad japonesa de cultura japonesa. Uma epopéia Moderna 80 anos da imigraçao japonesa no Brasil. Ed. Hucitec. Sao Paulo, 1992.

Dúnia Martiáñez

[1] Biblioteca Nacional de la Dieta Japonesa. “La exaltación del nacionalismo brasileño y el movimiento anti japonés.” Cien Años de la Inmigración Japonesa en Brasil. Web: http://www.ndl.go.jp/brasil/s5/s5_1.html

Chinese Students in Japan: the new skilled labour fitting within Japanese society

•diciembre 21, 2016 • Dejar un comentario

Questions:

What do we understand by skilled/unskilled labour?

What factors contributed to the study abroad boom in Japan?

Why do Chinese students settle in Japan?

Do Chinese skilled expatriates integrate within Japanese society? If so, do they do it in the same way as other ethnic groups?

Overview:

Nowadays lots of foreign students choose Japan as a destination to carry on an exchange or a training program as part of their undergraduate or graduate studies. However, this has not been as easy as it may seem now.

The picture has changed a bit since 1990, when the Japanese immigration law was reviewed and modified in order to make things a little bit easier for those wanting to come to Japan. The revision of its Immigration Control and Refugee Recognition Law implied three major changes affecting unskilled labour. Firstly, the employment of unskilled foreigners would be considered a criminal offence by law. Secondly, long-term residence visa for Japanese ancestry –Nikkeijin- would be granted in order to enter and reside in the country with few restrictions. Lastly, a new visa category was created for the so-called industrial trainees. On the one hand, these three major changes permitted the creation of the New Industrial Trainee System –Sangyō Kenshūsei Seido– which allowed foreign trainees to receive on-the-job training for two years in companies with less than fifty employees. However, this implied that trainees were not defined by law as workers. Thus, being paid less than the market wages and not being protected by the Labour Standard Law (Kawakami 2006).

Moreover, in 1993, the Technical Practical Trainee System –Ginō Jisshūsei Seido– was enhanced. This meant that upon completion of the first year of training, trainees would engage in job performance for their second year but now under the protection of the Labour Standard Law. After this significant improvement, the Technical Practical Training was extended in 1997 for two years allowing trainees to work for a total of three years. As a consequence of all these changes fomented by the Japanese government, Japan’s foreign population grew rapidly each year since then surpassing the two million in 2005. However, these changes also meant a clear contradiction with the first point of the Immigration Control and Refugee Recognition Law regarding the employment of unskilled foreign individuals. Now, what is it understood as unskilled foreign individuals? Foreigners who have not studied at university and graduated are usually considered as unskilled labour since they have not been specialized in any particular field. Thus, they are usually seen as cheap labour.

On the other hand, the Japanese government also wanted to foment the arrival of skilled labour to the country –foreigners who would or have pursued undergraduate and/or graduate studies mainly–. In order to do so, the government implemented a new set of initiatives that would make it easier for foreign students to apply to study in Japan and perhaps stay

Why do Chinese students choose Japan? What factors were or are still involved in their choosing?

A case study of this last policy and its development can be seen in the case of Chinese students migrating to Japan. “Since the mid 1980s, Japan has witnessed a boom in students coming from China”. (Le Bail 72) For most of these students a student visa is the first step for entering Japan. Nowadays, the main group of Chinese residents are permanent residents –eijūsha–, most of whom are likely former students. Moreover, many former Chinese students hold nowadays working visas, spouse-of-Japanese visas, or have become naturalized Japanese.

Despite prejudices against foreigners in Japan, and particularly against Chinese, the fact that many Chinese residents arrived as students demonstrates that most of them enjoy professional mobility and integration into the Japanese labour market. These two facts seem to also help in the process of integration within Japanese society.

It is a fact though, that two thirds of the highly qualified foreign workers in OECD countries first entered their host countries as students (OECD 2001; Nedelcu 2004). Thus, it is only logical that Chinese entrants in Japan have chosen this via as well.

The first wave of Chinese students in Japan was after largely simultaneous political measures in both countries were taken. In China, the laws regulating the emigration of Chinese nationals became more relaxed. The inflection point was in 1984 when the Chinese government also liberalized the exit of the self-financed students. This meant the starting of the “study abroad boom”. On the other hand, the Japanese wanted to incentivize the foreign student population to choose Japan in order to carry on with their studies. Following this goal, in 1984, the Prime Minister proposed to accept 100,000 foreign students by 2000. This was part of a bigger scheme called “internationalization” –kokusaika–. When this initiative started, Japan hosted about 10,000 foreign students. Finally, in 2002, the goal was achieved and in 2007, there were about 130,000 foreign students studying in Japan –undergraduate and graduate, junior college students and college of technology students–.

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Data from Japan Student Services Organization (JASSO).

It can be said then that it worked beautifully for both countries, one willing to send abroad its nationals and the other to welcome them. Japan is still nowadays a top destination for Chinese students along with the United States and Australia. Analyzing the data at a close range, one can even see that Chinese students in Japan represent a quarter of all Chinese population within the country.

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Data provided by the Japan Student Services Organization (JASSO)

The flux of Chinese students coming to Japan has not stopped throughout these last years either, and we can see that China is still the top country sending its students to Japan. Thus, it seems only logical that many of these students decide later on to stay in Japan.

There are usually two methods for Chinese residents to get a working visa in Japan: the first method is changing from a student status to a worker status which is the most common process; the other is obtaining a working visa in China which is usually achieved through university recruiting campaigns or company transfers.

Do skilled expatriates integrate within Japanese society?

Like Le Bail states, “a few indicators of integration are often used to analyze the migrants’ side of the equation: mixed marriages, education achievement of the second generation, and civic involvement”. (80) When we think of integration we tend to focus on the problems of integrating into the host country and we tend to think of immigrants coming from a lower social class struggling in the host country with discrimination and unskilled labour. However, I would like to focus on the skilled expatriates. In most cases these expatriates do not tend to see themselves as just Chinese expatriates but they feel part of a larger international community of expatriates. Chinese expatriates see themselves as “cosmopolitan citizens of the world”. (Le Bail 81 – 82) In her case study, Le Bail talks about Chinese people emphasizing the fact that they could leave Japan at any minute and move somewhere else, not necessarily back to China. They are very conscious of their mobility and thought of themselves in terms of being part of an international community rather than a Chinese community. They also considered themselves as successful in “their migration project, whether in terms of their achievements in Japanese society or on their role as a bridge between Japan and China”. (82) There is still a lot of prejudice against Chinese expatriates in Japan and they tend to be link by Japanese population to crime and illegal immigration due to the biased image that mass media portrays. Thus, it is very important that these skilled expatriates with the means to do so can help in changing this image through social recognition and civic participation. These two seem to be linked since “social recognition may offer an incentive for more civic participation, while civic participation may be a means to gain social recognition”. (Le Bail, 82 – 83)

If we focus on the civic participation, we will see that these Chinese expatriates participate in local events and political meetings or activities. However, it seems that their involvement in ethnic groups and associations is very low. This is probably related to the already commented fact that they do not perceive themselves as an ethnic group but as part of an international one.

Conclusion

Since the 80s, Japan has suffered of a “study-abroad boom”, especially due to the large numbers of Chinese students who came to Japan after the new flexibility indulged by both, Chinese and Japanese governments. This provided many of them with the opportunity of entering Japan on a first hand, and later to change their status from student to a working visa allowing them to stay and work in the country as skilled labour. In general, these students do not encounter many barriers nowadays in order to remain in Japan since they belong to this skilled labour force. Nevertheless, even though they can “easily” work in Japan, they still have to fight against the derogatory popular opinion and the biased image the national Japanese media portrays of them making it even harder for them to get social recognition.

By Marta Plaza Balagué

Bibliography

Le Bail, Hélène; Vogt, Gabriele; et al. Migration and Integration – Japan in Comparative Perspective. Edited by Gabriele Vogt and Glenda S. Roberts. IUDICIUM Verlag GmbH, 2011.

Sheftall, G. G.; Lee, Soo Im; et al. Japan’s Demographic Revival. Rethinking Migration, Identity and Sociocultural Norms. Edited by Stephen Robert Nagy, World Scientific Publishing Co, 2016.

Yamawaki, Keizo; Douglass, Mike; et al. Japan and Global Migration. Foreign Workers and the Advent of a Multicultural Society. Edited by Mike Douglass & Glenda S. Roberts. Routledge, 2000.

Duff, Andrew; Kuczmarska, Aleksandra & Lin, Ming-Yee. “Chinese Immigrants – The Solution to Japan’s Demography Crisis?”. Institute of Contemporary Japanese Studies, Temple University, Japan Campus, August 2008. Accessed on December 15 2016. https://www.tuj.ac.jp/icas/pdf/icjs_080831.pdf

Kodama, Takashi. “Japan’s Immigration Problem. Looking at Immigration through the Experiences of Other Countries”. Japan’s Economy. Daiwa Institute of Research. 29 May 2015. Accessed on December 15 2016. http://www.dir.co.jp/english/research/report/others/20150529_009776.pdf

Other sources:

http://www.jasso.go.jp/en/about/statistics/intl_student/data2015.html

http://www.oecd-ilibrary.org

Primera ola de inmigración china a Estados Unidos

•diciembre 19, 2016 • Dejar un comentario

Actualmente en los Estados Unidos la comunidad china es, dentro de la asiática, una de las más numerosas del país. A raíz de la inestabilidad social y económica que experimentó China durante la mitad del siglo XIX, y con la firma del Tratado de Burlingame en 1868 por parte de los dos países, muchos chinos se embarcaron hacia América en busca de unas condiciones de vida mejores. En esta entrada vamos a exponer la situación de estos migrantes en Estados Unidos, desde las principales ocupaciones que ejercían hasta el sentimiento xenófobo que despertó su llegada y sus consecuencias.

Orígenes

La primera gran ola de inmigración china a Estados Unidos llegó a partir de la mitad del siglo XIX, aun así se tiene constancia de algunos que llegaron a sus costas en tiempos anteriores, en su gran mayoría marineros de barcos mercantes.

El siglo XIX en China fue una época muy convulsa. Como consecuencia de las Guerras del Opio (1839-1842 y 1856-1860) y la Rebelión Taiping (1850-1864), el país quedó devastado y sumido en una profunda hambruna. Debido a esto, muchas persona300px-chinesemigration003s tuvieron que emigrar, siendo Estados Unidos uno de sus principales destinos. La mayoría de ellos prodecían de zonas rurales de la provincia de Guangdong y viajaban por su cuenta o con un contrato temporal sin ningún tipo de preparación u oficio. La mayoría de los migrantes eran hombres, que se marchaban en busca de trabajo con el objetivo de ganar dinero y poderlo enviar a su familia, con la intención de volver a China en un futuro. En la mayoría de los casos, los chinos no tenían dinero para pagar ellos mismos el transporte, por lo que los empresarios eran los que lo costeaban e iban descontado a sus trabajadores de su pequeño sueldo. Al final estos trabajos no se diferenciaban tanto de la esclavitud en lo que a derechos y pago se refiere, es más, las mismas agencias que se encargaban de estas contrataciones eran las que antes se habían encargado de transportar esclavos desde África.

Tras la abolición de la esclavitud en Estados Unidos en 1865 se hizo necesaria la obtención de mano de obra barata, la inmigración china a EE.UU se intensificó. Además, con la firma del Tratado de Burlingame en 1868, esta cifra aumentó todavía más, ya que este tratado establecía una relación de amistad entre China y EE.UU, y favorecía el comercio y la migración entre las dos naciones.

Trabajos (Fiebre del oro y Ferrocarril Transcontinental)

Hacia el año 1848 comenzó la Fiebre del Oro en California, lo que atrajo a una gran cantidad de chinos. Aun así, en estos años, también podíamos encontrarlos en plantaciones de té u otros cultivos y minas. Durante este periodo se desplazaron tantos chinos a la zona que en 1851 ya había 25.000 sólo en California. A mediados de la década de 1850, con el fin de la Fiebre, muchos de lo chinos que se dedicaban a su extracción se trasladaron a Sierra Nevada, para la construcción del ferrocarril transcontinental.

Tras la victoria estadounidense a México en 1848 se quiso unir California con el resto de los estados. Por lo que se empezó la construcción del primer ferrocarril transcontinental de Estados Unidos en 1863. Tardó varios años en llevarse a cabo y en su mayoría se contrató a mano de obra china e irlandesa (ambos considerados la mitad de la mano de obra en EE.UU durante el siglo XIX), dejando el trabajo más duro para los chinos, donde los empresarios no conseguían contratar a otros obreros. Al completarse la línea, representaban el 90% de las trabajadores contratados, pero a pesar de ello no obtuvieron ningún tipo de reconocimiento por parte del gobierno estadounidense, por su contribución en la mejora de las comunicaciones y en el consecuente aumento del comercio.

Después de la finalización del ferrocarril transcontinental, el economía de California experimentó un gran crecimiento, en el cual los chinos jugaron un importante papel. Estos, trabajaron en una gran variedad de cultivos o como comerciantes. También se encontraban en la industria textil y del tabaco, siendo en los años 1870 el 80% de los obreros en las fábricas de paños de la bahía de San Francisco y el 90% de la industria tabaquera. Por esta época comenzó a haber empresarios chinos en la industria textil. La llegada de chinos a California fue tan notable que llegaron a representar el 25% de la mano de obra cuando tan solo eran el 10% de la población.

Organización de los primeros inmigrantes

Lo que hoy conocemos como “barrios chinos” comenzó cuando los primeros chinos que empezaron a migrar a EE.UU se agruparon en los mismos barrios. En ellos se desarrollaban las mismas costumbres, manera de comer, fiestas… que en su lugar de origen.

Estos barrios eran mayoritariamente masculinos ya que los que se desplazaron hasta EE.UU a trabajar eran principalmente hombres que consideraban su estancia temporal. El primero en crearse en este país fue el de San Francisco en la década de los 40 y fue el que más creció.

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En estos barrios los comercios chinos tenían múltiples funciones: servían de casa de contratación de trabajadores, banco, de remitente para enviar dinero a China y de fuente de noticias. Fueron el origen de organizaciones que se desarrollarían después, las huigan (asociaciones de distrito), que seguían el modelo de las organizaciones Ming.

Las huigan prestaban ayuda económica a sus socios en caso de necesidad cuando llegaban a América. Contaban con organizaciones subordinadas, llamadas shangtan que mantenían un cementerio para los socios  y cada cierto tiempo enviaban los restos de los muertos a China.

Las dos primeras huigan se fundaron en San Francisco, alrededor de 1851. En los años 70 ya había seis grandes huigan en San Francisco, conocidas como las Seis Compañías Chinas. En 1882, momento álgido de disturbios contra los chinos, se formó en esa misma ciudad una organización de tipo global para atravesar mejor esa situación, la Chunghun Huigan (Chinese Coslidates Benevolent Association). Con los años se fueron creando más CCBA en otras ciudades, aunque la de San Francisco siguió siendo siempre la más importante.

Por otro lado, nos encontramos otro tipo de organizaciones, las tong. Se trataban de sociedades secretas que pronto adquirieron connotaciones negativas. Aunque en un principio eran sociedades fraternales fundadas para la protección mutua, muchas veces atraían a gentes de baja condición social que se oponían a las organizaciones patrocinadas por los comerciantes.

Las primeras sociedades secretas chinas de los EE.UU procedían de las Triadas o Sociedad del Cielo. Al emigrar muchos de sus miembros en los 50, fundaron logis en California y luego en otros lugares del país, llegando a formar una confederación llamada CheeKung Tong. El interés de las tong recaía normalmente en los negocios ilegales como el opio, el juego o la prostitución. Al proliferar,  las rivalidades entre ellas también crecieron y las guerras y asesinatos entre los tong pronto se hicieron célebres.

Por último, otro tipo de organización que se importó desde China, fueron las cofradías. En ellas se agrupaban trabajadores de un mismo sector. Luchaban contra la discriminación y intentaban frenar la competencia existente entre los empresarios chinos. A causa de la oposición de los trabajadores blancos, estos grupos no pudieron integrarse en los movimientos sindicales locales.

Sentimiento anti-chino

Desde la llegada de los primeros migrantes chinos a California en busca de oro la hostilidad hacia ellos se hizo patente por las rivalidades que esta búsqueda generaba entre los interesados en el oro. Esto, sumado a la creencia de que su estancia en el país iba a ser temporal dado a su condición de “coolie” (mano de obra barata), y al hecho de que algunos chinos empezaron a asentarse en las ciudades y a abrir sus propios negocios tras la fiebre del oro (1848-1855), algunos americanos empezaron a mostrarse cada vez más hostiles hacia ellos.

Esta oposición a los chinos, estuvo marcada principalmente por dos factores. El primero de los cuales sería económico ya que los americanos veían a los chinos como competencia porque aceptaban salarios más bajos, y el segundo sería cultural porque la gran mayoría de inmigrantes chinos no hablaban ni entendían inglés y su apariencia y costumbres eran muy diferentes. Esto impidió su asimilación en la sociedad americana, y se tradujo en la aprobación de leyes discriminatorias. Leyes que iban desde el pago de impuestos para poder trabajar en sectores como la minería o la pesca o la prohibición de ciertas prácticas culturales, hasta la prohibición para todos los chinos de testificar en casos en los que estuvieran implicadas personas blancas, lo que a la práctica significó que la violencia contra los chinos quedaría impune.

En medio de esta tensión, en 1868 los gobiernos de los Estados Unidos y de China firmaron un tratado conocido como el Burlingame Treaty, con el fin de hacer más fácil la entrada de trabajadores chinos al país, favoreciendo a los grandes empresarios que necesitaban mano de obra barata.

Crisis 1870s (“Chinese must go!”)

La situación se agravó cuando en la década de 1870s empezó una crisis económica. Durante estos años, en algunas ciudades y pueblos de la costa oeste se produjeron actos violentos contra chinos y sus establecimientos que, en algunos casos, como por ejemplo la masacre de 1871 ocurrida en Los Ángeles y la revuelta de 1877 en San Francisco, acabaron en muerte.

Todo este odio se canalizó a través de una organización obrera llamada Workingmen’s Party of California, fundada por Denis Kearney en 1877 a raíz de la sistemática caída de los salarios producida por la crisis, que, mediante el eslogan “Chinese must go!”, c36127f6d356b703ded3e7c8660777a2centró todos sus esfuerzos en echar a la mano de obra China del país, la cual según ellos quitaba puestos de trabajo a los estadounidenses y era la culpable de que los sueldos fueran cada vez más bajos. 

Este odio hacia los chinos queda reflejado hasta en anuncios de productos domésticos como, por ejemplo, detergente o raticidas, en los que se puede ver como se anuncian los productos junto a claros mensajes racistas que los deshumanizaban, y que no hacían sino aumentar el odio hacia estos.

Fue así como, unos años después, en pueblos como Truckee (California) y Eureka (Washington) la comunidad blanca se organizó para expulsar a los chinos que vivían allí, mediante unos métodos que acabaron adoptando otros lugares (Pfaelzer, 2008). Dejando a los chinos sin trabajo y obligándolos a buscar otro lugar donde vivir.

Ley de exclusión de 1882

La presión política que todos estos hechos generaron provocó que en 1882 se aprobara una ley conocida como la Chinese Exclusion Act, la primera ley estadounidense que prohibía la inmigración basada en la raza y la obtención de la nacionalidad. Esta ley prohibía la entrada a los Estados Unidos a más trabajadores chinos durante diez años, y negaba la obtención de la ciudadanía a los que ya800px-the_only_one_barred_out_cph-3b48680 estaban allí, impidiendo la reagrupación familiar y dejando sin posibilidad de retornar a los Estados Unidos si se salía. Sólo los chinos que pudieran acreditar, mediante un certificado emitido por el gobierno chino, que no eran obreros podrían entrar en el país.

Aunque hubo algunos políticos y organizaciones obreras en contra porque consideraban que la ley estaba puramente basada en preocupaciones raciales y que en 1892 se creara la primera organización de derechos civiles china en EE.UU para protestar sobre la renovación de la ley con el Geary Act ese mismo año, la gran mayoría se mostró a favor de la ley, ya que culpaban a los chinos de que los salarios fueran bajos. Como consecuencia, después de la década de 1880, el número de población china en EE.UU disminuyó drásticamente, y se mantuvo alrededor de los 60,000-90.000 hasta después de la Segunda Guerra Mundial (Laurence, 2003), a causa de la revocación de la ley en 1943 con motivo de la alianza entre China y Estados Unidos contra Japón en la guerra.

 Marta Esteban y Andrea Gómez

 

Referencias bibliográficas

  • Hung Hui, Juan. Chinos en América. Madrid, Mapfre, 1992.
  • Laurence J.C. Ma, Carolyn Carfier. The Chinese Diaspora: Space, Place, Mobility, and Identity. 2003.
  • Ed. Lynn Pan, The Encyclopedia of the Chinese Overseas, The United States, Londons, Curzon Press, 1999.
  • Pfaelzer, Jean. Driven out : the forgotten war against Chinese Americans. Berkeley: University of California Press, 2008