Boat people

1.INTRODUCCIÓN

Boat People es el término con el que se conoce a los más de dos millones de vietnamitas que, a bordo de embarcaciones precarias, trataron de escapar del régimen comunista de su país entre 1975 y 1992. Aunque es difícil precisar unas cifras exactas debido a la gran cantidad de emigrados que perecieron en el mar (naufragios, accidentes, desnutrición o piratería), los Boat People fueron la mayor diáspora marítima en calidad de refugiados del siglo XX, muy por delante de los balseros cubanos y las pateras africanas. Tras abandonar Vietnam, algunos fueron rescatados por buques y cargueros extranjeros en aguas internacionales y otros trataron de alcanzar las costas de países próximos como Tailandia, Malasia, Singapur e incluso Filipinas.

 

Los que consiguieron finalizar con éxito su aventura, fueron conducidos a campos de refugiados donde se les contabilizó y realizó revisiones médicas. Finalmente fueron reasentados en terceros países. A Estados Unidos llegaron 1,4 millones de emigrados, a China 260.000, a Canadá 200.000 a Autralia 185.000 y a Fracia 130.000. Pese a lo abrumador de las cifras, lo cierto es que fue un fenómeno poco cubierto por los medios occidentales debido a la sensación de fatiga que la Guerra de Vietnam había generado en la opinión pública estadounidense. Sin embargo, su repercusión en los países del sureste asiático fue mayor, puesto que muchos de estos estados no disponían de suficientes recursos para afrontar una crisis humanitaria de tales proporciones. Esto obligó a adoptar algunas medidas drásticas como la política de playas cerradas, obligando a rebotar unas embarcaciones en pésimo estado de un lugar a otro, aunque se les proporcionaba alimento y gasolina para el viaje.

La diáspora de los Boat People comenzaba mucho antes de subir a las barcas, ya que antes había que pagar a las corruptas autoridades vietnamitas para que permitieran la huída y luego acondicionar las embarcaciones para que pudiesen navegar en alta mar. También había que aprovisionarse de gasolina y alimentos en el mercado negro y estudiar mapas y rutas de navegación. El hecho de haber pagado a un cuadro comunista no evitaba el riesgo de ser espiado, detenido y llevado a un campo de reeducación por otro cuadro no informado del pago. Los más pobres, sin embargo, debían planificar toda su escapada al margen de los circuitos “oficiales”.

En esta huída a la desesperada de la población del país, cabe distinguir una serie de motivos que explicaremos a continuación. Además, también se diferencian claramente tres etapas, cuatro si se añade un precedente imprescindible para entender el fenómeno, protagonizadas por actores muy diferentes que terminaron condicionando las relaciones desarrolladas en los países de acogida.

2.CAUSAS

La problemática de los Boat People fue, de la misma manera que la Guerra de Vietnam, una consecuencia del proceso de descolonización de Indochina. Más exactamente puede considerarse como el epílogo del conflicto bélico, después de la vergonzosa salida del ejército estadounidense del territorio. En 1954, los acuerdos de Ginebra determinaron la participación de Vietnam en dos estados: la República Democrática de Vietnam en el norte bajo control del Partido Comunista dirigido por Ho Chi Minh y la República de Vietnam del Sur, un régimen pseudo-dictatorial aunque liberal y con una economía de corte capitalista. Ambos actores llegaron a un acuerdo y permitieron la circulación de individuos entre los dos estados durante un período de noventa días. Sin embargo, este pacto se demostró asimétrico, encontrando serias dificultades los habitantes del norte que querían llegar al sur.

Ya en esta época se manifiestan claramente algunas de las razones principales que derivarían en el fenómeno de los Boat People, destacando por encima de todas el régimen de terror que, sin llegar a los niveles de barbarie de los Jemeres Rojos de Camboya, instauró el régimen comunista en sus zonas de control. Debido al fuerte adoctrinamiento de sus miembros, las campañas de redistribución de la tierra fueron acompañadas de numerosas ejecuciones de pequeños campesinos a los que se acusaba de burgueses. Además, se abrieron numerosos campos de reeducación conocidos como NEZ (Nuevas Zonas Económicas), donde se trabajaba de sol a sol y se recibían castigos físicos. Las NEZ acostumbraban a ser zonas de escaso rendimiento agrícola, lo que se traducía en periódicas hambrunas para la población. De todo ello estaban informados sus vecinos capitalistas porque un millón de vietnamitas del norte pudieron escapar en la Operación Éxodo de 1954-1955, antecedente de los Boat People de 1975-1992 y comenzar una nueva vida en la República de Vietnam del Sur.

Tras la Caída de Saigón en 1975, después de una guerra interminable que sembró el odio mutuo entre los dos regímenes, los ciudadanos del sur no querían cambiar un estilo de vida que, aunque imperfecto y bajo un constante clima de guerra, era mucho mejor que lo que les depararía someterse a las órdenes de Hanoi. Con la entrada de las tropas norvietnamitas en el sur, que disponían de listas negras de colaboradores de Francia y Estados Unidos y de potenciales enemigos del comunismo por el hecho de ejercer profesiones liberales, las ejecuciones y ametrallamientos de la población sembraron el pánico entre la población. A partir de aquel momento, el empobrecimiento general se adueñó de una zona famosa por su dinamismo comercial. A todo ello hay que añadir los desplazamientos de población a nuevas NEZ en el sur y una reducción drástica de libertades civiles como el derecho a reunirse o la libre expresión. El clima de constante de sospecha y vigilancia terminó por construir un marco insoportable que empujó a la huída desesperada a millones de ciudadanos, cuya única alternativa era la huída por mar, sin importar los numerosos riesgos de la empresa.

3.FASES

La diáspora de los Boat People se puede desglosar en 3 etapas, a las que hay que añadir el éxodo de 1954 a modo de antecedente.

Éxodo de 1954

Tanto en este desplazamiento como en la diáspora de 1975-1992 se trató de desplazamientos de población en el interior de Vietnam y de aquí a otros países. No obstante, son notables algunas diferencias. El éxodo de 1954 fue más sencillo y breve. Los huidos cruzaron de Vietnam del Norte a Vietnam del sur, un viaje de apenas un centenar de millas. El ambiente era similar, con ligeros cambios en el clima y la cultura predominante, menos confucianista y más budista. Pero seguían viviendo en Vietnam, con su cultura y sus tradiciones. Por encima de todo, se trató de una huída mucho más organizada que la posterior diáspora tras el final de la guerra. Bajo la coordinación de las Naciones Unidas, cargueros extranjeros recogieron a los desplazados del norte en puertos como el de Hai Phong o a escasas millas de la costa y se les proporcionó un transporte seguro. Al finalizar la Operación Éxodo (agosto 1954 – mayo1955), como la llamó el gobierno de Vietnam del Sur, más de un millón de personas lograron escapar del régimen comunista del norte. Del total de refugiados civiles, excluyendo los militares, destacaban los campesinos (706.026) y los pescadores (88,850). En cuanto a la religión, predominaban los católicos (794.876), mientras que los budistas y otras religiones fueron menos numerosos (133,276).

Diáspora de 1975-1992

En claro contraste con el éxodo previo, el fenómeno de los Boat People fue mucho más extenso, complicado y peligroso, ya que los refugiados tenían que cruzar el mar por sus propios medios para alcanzar las costas extranjeras. Su viaje pues, no terminaba en otra región del mismo país sino en terceros países del mundo occidental, como Estados Unidos o Canadá. Por lo tanto, se daba una ruptura con la cultura y la tradición, necesitando de periodos de adaptación y sintiéndose aislados y desconectados de su comunidad. Aunque los Boat People fueron más de dos millones, 700.000 de ellos eran personas del norte que habían protagonizado el éxodo de 1954. La explicación es que ellos habían conocido de primera mano las atrocidades del régimen del norte, presenciando castigos y ejecuciones a sus familiares y vecinos. En cuanto se produjo la Caída de Saigón en 1975, no dudaron en subirse a sus barcas de pescadores y lanzarse en busca de un nuevo rescate en alta mar. La diáspora consistió en un flujo continuo de emigrantes a lo largo de 17 años, a bordo de naves precarias y enfrentándose a violentos piratas y peligrosas tormentas.

1a etapa: la oleada de 1975

La primera gran emigración de Boat People se produjo durante las últimas semanas de la Guerra de Vietnam, siendo la causa principal la Caída de Saigón en abril de 1975. Un total de 125.000 personas abandonaron el país, de los cuales entre 80.000 y 100.000 fueron recogidos por barcos americanos a lo largo de la costa o bien alcanzaron las costas de Filipinas gracias a una flotilla de 32 barcos dispuesta por el ejército de Vietnam del Sur. El perfil principal de estos emigrados era el de profesionales con estudios o bien miembros de las fuerzas armadas de la República de Vietnam. En cualquier caso, habían sido colaboradores de los estadounidenses y, acompañados de sus familias, hicieron lo posible por conseguir una plaza en estos barcos y escapar de una muerte segura a manos de las tropas de Hanoi. La mayoría fueron reasentados en Estados Unidos, donde se encuentra la principal comunidad de vietnamitas en el extranjero: la ciudad de Westminster, también conocida como Little Saigon, en Orange County, California.

2a etapa: oleadas de 1975-1979

Tras el afianzamiento del control del territorio por parte del régimen comunista, se produjeron las segundas oleadas de emigrados. Su perfil era distinto, ahora los barcos los ocupaba la clase comerciante que, con un nivel menor de estudios, disponían de suficientes recursos económicos para participar en los corruptos circuitos de emigración “oficiales”. Aunque el nuevo gobierno vietnamita había confiscado la mayoría de sus ahorros, pudieron conseguir plazas para sus familiares en barcos que superaban con creces el límite de su capacidad. Por fortuna, pudieron conservar parte de su oro y joyas, ya que la piratería contra los Boat People era marginal. Otro colectivo protagonista de esta segunda etapa fueron los soldados de bajo rango de la República de Vietnam del Sur y personas que habían salido de los campos de reeducación. Estos eran emigrantes con una salud más delicada, portadores de enfermedades como tuberculosis, parásitos y trastornos por malnutrición. A finales de esta segunda etapa, los refugiados de la oleada de 1975 ya se habían establecido en sus países de acogida. Recordemos que más de la mitad de los cabezas de familia de ese grupo habían terminado la educación secundaria o tenían estudios universitarios. Ya en diciembre de 1978, el 94,9 por ciento de ellos tenía empleo y la mayoría hablaba inglés de manera fluida. Por el contrario, debido a la llamada “fatiga compasiva” de la opinión pública estadounidense, los recién llegados de la segunda oleada fueron menos aceptados por la sociedad.

 

3a etapa: oleadas de 1980-1992

Los refugiados de esta etapa eran aún más pobres que los segundos. Muchos habían recibido una educación mínima bajo el régimen comunista, ya que se trató de una oleada en la que destacaban los menores de 15 años, inducidos por sus débiles y empobrecidos padres a abandonar el país en busca de un futuro mejor. No obstante, también navegaron personas íntimamente ligadas a la República de Vietnam del Sur que habían pasado periodos más largos en los campos de reeducación y campesinos, pescadores e incluso profesionales que no habían podido escapar en las primeras dos etapas. Protagonizaron los episodios más dramáticos del fenómeno de los Boat People ya que toparon con las políticas de playas cerradas de los países vecinos y sufrieron la barbarie de piratas tailandeses que operaban en la región. Cuando por fin llegaron a los países de acogida, observaron tristemente como los emigrados anteriormente disfrutaban de estabilidad económica mientras que ellos sufrieron una brecha económica más acusada que la del segundo grupo.

  

4.LOS PELIGROS DEL VIAJE

Una vez en las barcas, los principales problemas a los que se enfrentaron los emigrantes eran las averías mecánicas, los naufragios y la piratería.

Respecto a las averías mecánicas, el motivo de preocupación era la muerte por inanición si el barco quedaba abandonado a su suerte en alta mar. Es importante mencionar que a partir de la segunda oleada de los Boat People, muchas de las naves eran barcas de río a las que se les incorporaban pequeños cambios para cruzar el mar. Debido al secretismo de la huida, independientemente de si se habían pagado o no sobornos, se subían a bordo pequeñas cantidades de provisiones para no llamar la atención, priorizando el espacio para embarcar personas. Si el motor fallaba y el barco realizaba un trayecto largo, por ejemplo la ruta hacia Malasia, el destino de los ocupantes era dramático, produciéndose muertes por insolación, hambre y sed.

Otro de los grandes peligros eran los naufragios. A pesar que las aguas del sureste asiático son tranquilas y de fácil navegación, están sometidas a fuertes tormentas derivadas de los procesos monzónicos. Muchos de los barcos no estaban preparados para travesías accidentadas ni contaban con medidas de seguridad, por lo que también fueron numerosos los naufragios. Algunas rutas, como la travesía a Filipinas también eran muy arriesgadas por el gran número de atolones, arrecifes e islotes que rodean al archipiélago, estrellándose contra ellos las esperanzas de los tripulantes.

Por último, el elemento más dramático de todos fue la intensa actividad pirata que se desarrolló entre las aguas de Malasia, Tailandia y Camboya, a consecuencia de estos flujos migratorios. A partir de las oleadas de la segunda etapa, numerosos pescadores tailandeses ofrecieron su ayuda y asistencia a barcos desorientados o con problemas mecánicos. Pero pronto se dieron cuenta de las oportunidades de negocio que brindaba el fenómeno de los Boat People. Poco a poco, fueron exigiendo compensaciones económicas que los emigrados comerciantes podían permitirse pagar. Estos pescadores tailandeses, junto con redes contrabandistas ya existentes, comenzaron a desarrollar flotillas de asalto fuertemente armadas que pasaron de auxiliar a los Boat People a someterlos a intensos cacheos en busca de dinero y joyas. Cuando esta estructura delictiva se afianzó y se produjeron las oleadas de la tercera etapa, los frustrados y avariciosos piratas, que desconfiaban de la pobreza real de los nuevos tripulantes comenzaron a abusar de los refugiados. Tras un registro infructuoso, era habitual disparar contra la base de los barcos para hundirlos o secuestrar a las mujeres para incorporarlas a las redes de prostitución. Los tripulantes que se rebelaban a los piratas solían ser degollados y lanzados al mar.

La escala de salvajismo y violencia llegó a tal nivel que entre las organizaciones humanitarias comenzó a utilizarse el acrónimo RMP (Rape-Murder-Pillage) para referirse a los ataques de los piratas. Por dar unas cifras, sólo en 1981, el año en que ACNUR decidió intervenir y comenzó a realizar informes, los piratas asesinaron a 571 personas, violaron a 599 y secuestraron a 243. Lo más aterrador es que se sospecha que de muchos asaltos no se tiene constancia. A pesar de esta crisis, ACNUR sólo pudo colaborar donando una lancha motora al ejército tailandés y enviando agentes de campo como Ted Schweitzer, dedicado a la búsqueda y rescate de vietnamitas asaltados. Alemania y Francia también enviaron dos barcos de rescate, el Cap Anamur y el Ile de Lumiere respectivamente. Por último, ACNUR fundó en 1982 un programa para combatir a los piratas dotado de 3,6 millones de dólares que, a pesar de reducir el número de ataques, tuvo un efecto inesperado al profesionalizar el perfil de los piratas e incrementar la violencia de sus ataques. Debido a esto, la tasa de violaciones, asesinatos e infanticidios sufridos por los Boat People se incrementó hasta el año 1989.

5.LOS PAÍSES DE ACOGIDA

Aunque más de 50 países acogieron a los refugiados, las cuatro comunidades más importantes de vietnamitas en el extranjero se desarrollaron en Estados Unidos, Francia, Canadá y Australia.

Estados Unidos 

Como actor principal de la lógica bipolar y participante activo en la Guerra de Vietnam, Estados Unidos siempre estuvo en contacto con los movimientos de población del país. El ejército de Estados Unidos jugó un papel fundamental en la crisis de 1954. Entonces, la Marina norteamericana formó la Task Force 90, el grupo que a través de la 7a Flota de la U.S. Navy llevó a cabo la operación Passage to freedom. Los barcos americanos trasladaron a un total de 310.848 vietnamitas del norte al sur.

Después de la Caída de Saigón, comenzó la diáspora de 1975. Además de las operaciones de evacuación con helicópteros, llevadas a cabo por la CIA desde la azotea de la embajada norteamericana, Estados Unidos fletó decenas de aviones hasta que las tropas comunistas atacaron con morteros las pistas del aeropuerto de Saigón, momentos antes de la toma de la capital. Por supuesto, también emplazó barcos de la marina y cargueros comerciales en zonas clave, de manera que pudieran ir recogiendo los refugiados que conseguían llegar hasta ellos. Los vietnamitas recogidos por los norteamericanos eran conducidos al campamento de refugiados de Guam y, desde allí, a cuatro centros de recepción abiertos en los Estados Unidos en 1975:

 

Desde allí se coordinaban los procesos de reubicación, que distribuyeron a los vietnamitas a lo largo y ancho del país. Los refugiados de la primera e incluso parte de la segunda etapa fueron afortunados ya que estaba todo preparado y coordinado para su traslado. Para los estadounidenses, resultaba una obligación moral ayudar a sus compañeros de guerra en Vietnam y muchos participaron activamente en el proceso. No obstante, estos campos se cerraron tan sólo un año después. A partir de 1976, estos procesos se realizaron en los campos de refugiados de los países del sureste asiático (Malasia, Tailandia, Hong Kong, Filipinas, Indonesia y Singapur) que los Boat People conseguían alcanzar con sus barcas. En total, llegaron unos 800.000 vietnamitas a Estados Unidos.

Aunque las agencias que trabajaban para el departamento de Estado intentaron diseminar la población vietnamita por todo el territorio estadounidense, ésta rápidamente se concentró en lugares concretos del país a través de una migración secundaria interna. Los dos enclaves que concentraron más población fueron Uptown Chicago y la ciudad de Westminster en Orange County, California. Gracias a la inmigración vietnamita, el Uptown de Chicago consiguió resucitar de la degradación en la que había caído debido a las drogas, la delincuencia y la prostitución. Los recién llegados, sin prejuicios previos, aceptaron la propuesta del gobierno local para instalarse allí y, tras un período de acondicionamiento, consiguieron convertir la zona en un enclave comercial con todo tipo de servicios. Westminster, por su parte, era un área granjera con grandes extensiones de naranjos en el sur de California. Se convirtió en un lugar de destino por su proximidad a Los Ángeles y la naturaleza de su clima. Poco a poco, los recién llegados dejaron de depender del Chinatown de L.A, abriendo las primeras tiendas de productos asiáticos y, posteriormente, el resto de negocios que necesitaban para reproducir el estilo de vida de Saigón. En la actualidad, una parte de la ciudad de Westminster ya ha cambiado el nombre a Little Saigon. Entre sus particularidades, se declara una ciudad anticomunista y en sus calles se pueden encontrar banderas survietnamitas.

 

Francia

Aunque la crisis de refugiados de Indochina se produjo durante una recesión económica, Francia fue el país europeo que acogió un mayor número de refugiados de Vietnam, alrededor de 100.000. Francia sentía deber y responsabilidad ante los emigrantes de su antigua colonia, por lo que a partir de 1975 permitió la entrada de 1000 vietnamitas cada mes. El proceso lo condujo la France Terre d’Asile, una organización privada fundada para asistir a los refugiados. En 1979 Francia ya había acogido a 52.000 vietnamitas y se ofreció a realojar a 5000 más. No obstante, Francia siempre hizo uso de sus contactos diplomáticos con Hanoi para persuadir al gobierno de Vietnam que detuviera el flujo de emigrantes clandestinos. En cualquier caso, los Boat People que llegaron a Francia obtuvieron automáticamente el estatus de refugiado por la OFPRA (Office Francais de Protection des Refugies et Apatrides). Finalmente, la cifra total fue de 120.000 refugiados (si añadimos los refugiados de Laos y Camboya), concentrándose la mitad de ellos en las inmediaciones de París.

Canadá

Canadá siempre se mostró favorable a una política de brazos abiertos con los refugiados de Indochina. El país acogió a 200.000, de los que 137.000 habían sido Boat People, siéndole concedido el Premio Nansen de ACNUR en 1986. Numerosos refugiados preferían el asilo canadiense por el resentimiento que tenían a Estados Unidos tras su vergonzosa salida de la Guerra de Vietnam.

Australia

Australia fue el único país occidental al que llegaron los Boat People. La conciencia humanitaria que despertó consiguió desafiar la White Australia Policy, que sólo permitía la entrada de inmigrantes blancos vinculados al antiguo imperio británico. Entre 1975 y 1982, Australia aumentó la cuota anual de refugiados de Indochina de 600 a 15.000. Finalmente, se hizo cargo de un total de 130.000 refugiados, cifra similar a Canadá.

Miguel Chamorro

Joan Rodríguez

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